lunes, 29 de mayo de 2017

Reseña: Anochece en los parques de Ángela Armero

Título: Anochece en los parques
Autora: Ángela Armero
Páginas: 270

Editorial: Montena
Sinopsis: La vida de Laura no es fácil. Cuando su hermano murió súbitamente dos años atrás, su mundo se hizo añicos. Entonces empezaron las visitas al psicólogo, las píldoras, la sobreprotección de sus padres y, lo peor de todo, el bullying en la escuela.
Sin más amigos que Javier, el mejor amigo de su hermano, ni ganas de volver a una casa que se le cae encima, Laura se refugia en la biblioteca cada día después del colegio. Los libros se han convertido en la mejor compañía hasta que, un día, Laura coincide con un chico en la biblioteca y se enamora perdidamente de él. Alexei parece el chico perfecto: es guapo, es hijo de diplomáticos, estudia para ser piloto de avión, le apasionan los libros tanto como a Laura y, sobretodo, parece que también se ha fijado en ella. Sin embargo, Alexei guarda un secreto que no se atreve a compartir con Laura...
      Quedé obnubilada con la sinopsis de este libro. Esperaba realmente un libro romántico, por lo menos una historia de amor bonita, y la verdad es que me decepcioné mucho.
 La protagonista de este libro se llama Laura, es una chica bastante insegura de sí misma. Se siente como si fuera un juguete defectuoso de fábrica. Va al psiquiatra y está medicada porque no puede lidiar con sus conflictos internos, ya que padece de crisis de ansiedad y estrés. Comienza a ver cierta luz en su vida cuando conoce a Alexei en la biblioteca del colegio, de quien se enamora perdidamente a primera vista. Cuando comienzan a charlar, él le cuenta muchas cosas de su vida, pero su realidad es totalmente diferente. Tiene un secreto oculto, lo que implica haberle mentido sin más. 
 Vayamos por partes. La protagonista es bastante complicada, por no decir negativa en exceso. Pude comprender su presión por la muerte de su hermano -no es spoiler porque está en la sinopsis-, pero respecto al resto de las cosas...la verdad es que no entendía por qué no se defendía de todo lo que le hacían. A pesar de ello, me encanta que en el libro se toque el tema del bullying, y es ésta actitud una de las diferentes manifestaciones que puede tener la víctima. Pero me deja algo contrariada el hecho de que siempre se muestre con tendencia a ser el blanco del maltrato. Me hubiese gustado que sea un personaje más fuerte, indiferente o que por lo menos aprendiera algo al final de todo, una enseñanza que le sirva, pero ni eso. Sus padres siempre se preocupan por ella, por si tomó su medicación, si le han hecho una broma de mal gusto en el instituto, etc. Un poco por culpabilidad, otro por miedo. Pero sentí que ella no valoraba mucho que digamos esos detalles. 
 Lorena, Leticia y Lola son tres amigas que dedican su vida a hacerle las mil y una a Laura. La maltratan, insultan y hasta golpean. Son seres desagradables, y siempre que ella ingresa en las clases arman murmullos, risas y comentarios cargados de sorna. Desempeñaron muy bien su papel. 
 Javier es sin dudas mi personaje favorito del libro. Y eso que no tiene ni una pizca del protagonismo que se merece. Él era el mejor amigo del difunto hermano de Laura -ahora, su mejor amiga-. Desde la muerte de Felipe, él cuida de ella constantemente. Es muy agradable y transparente. Es el único que consigue tranquilizarla en sus momentos de crisis. 
 Y lo que vendría a ser la parte más interesante -supongamos-, el misterioso Alexei Romanov. Es apuesto, amante de los libros y su lugar favorito en el mundo es la biblioteca (díganme si no está para comérselo con esa descripción). Además, es atento pero bastante desconcertante. Sus actitudes no te hacen nada fácil decidir si estás o no de su lado. 
“A veces, lo más difícil en esta vida es respirar. Pienso en eso siempre que se me acelera el corazón y creo que voy a morir. Inhalo, despacio, sintiendo cómo el aire entra en mis pulmones y atraviesa el diafragma hasta llegar al estómago. Cuanto más se adentra en mi cuerpo, mejor me siento, como si con la corriente los miedos se fueran desplazando mágicamente del lugar que surgieron. 
 Pero no siempre funciona, porque a veces el miedo continúa a pesar de mis esfuerzos”.
  Algo que me encantó demasiado de la obra es que se hace referencia a muchos grandes autores de la literatura universal: Elizabeth Gaskell, Jane Austen, las hermanas Brontë, Oscar Wilde, Dostoievski, entre otros. 
 Lo que se me hizo increíblemente pesado fue el relato -y vaya relato- de toda la vida de Alexei. Realmente había cosas que tardaban años luz en ser explicadas, y muchas otras que eran tan inconsistentes que quedaban de relleno. Por otro lado, tampoco me gustó cómo Laura pasó de ser la protagonista a adueñarse él de ese papel. Eso me molestó de sobremanera, porque ella era un personaje que tenía mucha tela para cortar, muy interesante, y la desplazaron. 
 Me quedó una sensación extraña con este libro, en primer lugar, esperaba una cosa (la sinopsis y la portada me enamoraron). Luego, me ilusioné porque había un halo de misterio que me enganchó. La trama parecía encaminarse hacia una dirección; pero de repente, todo se dio vuelta y ya había dejado de interesarme un poco -lo cual, a decir verdad, iba aumentando paulatinamente-. 
 El final me dejó con sentimientos ambiguos. Especialmente porque siento que realmente daba para más. Mucho más. Y creo que la autora no supo aprovecharlo, no supo darle un cierre, y puso el primer desenlace que se le ocurrió. Tampoco llegué a comprender las razones de los personajes (ni por qué iban en contra de sus deseos). Laura se tornó tan insensata como ridícula. Las últimas páginas parecen hablar de una persona totalmente diferente de la que aparece al comienzo. Fue decepcionante.
 Quitando los monólogos eternos del chico, la pluma de la autora no es del todo mala. Los diálogos y descripciones son bastante justos. Creo que fue un gran error conducir la historia hacia un final tan típico e ilusorio. Además de que los personajes que tan interesantes parecían al comienzo, acabaron por demostrar falta de personalidad y convicciones poco definidas. 
“Estoy bien. Todo está al mismo nivel, la historia de los días, de las semanas, flota en un círculo, como en un zoótropo de esos que muestran un caballo corriendo, sin salirse nunca de la órbita que el juguete le permite y dentro de la cual parece ser muy feliz.
 Pero algunas noches, y en el intervalo que tarda la pastilla en hacer efecto, y sin que pueda remediarlo, o sin que quiera tal vez, regresan los recuerdos, algunos dolorosos, pero otros luminosos como relámpagos en la oscuridad”.
2/5

domingo, 28 de mayo de 2017

Reseña: La profecía del cuervo (#1) de Maggie Stiefvater

Título: La profecía del cuervo
Autora: Maggie Stiefvater
Saga: The Raven Boys #1

Editorial: SM Argentina
Sinopsis: Cada año, la noche de San Marcos, Blue Sargent acompaña a su madre al camino de los espíritus para ver a los que morirán en los siguientes doce meses. Sin embargo, este año es distinto: Blue, la única de su familia que no tiene facultades adivinatorias, ha visto a uno de estos espíritus, y eso solo puede significar que es su amor verdadero o que lo va a matar. Él se llama Gansey y es el estudiante más rico del colegio privado más elitista de la zona, la Academia Aglionby, cuyo emblema es un cuervo que todos los estudiantes llevan bordado en el jersey. Junto a Adam, un estudiante brillante, celoso del poder económico de sus compañeros; Ronan, un chico con problemas emocionales desde la muerte de su padre, y Noah, el observador taciturno que apenas habla, forman los chicos del cuervo, y están empeñados en descubrir la ubicación de la tumba del último rey galés, Glendower, el Rey Cuervo. Blue sabe que debe mantenerse alejada de ellos, porque los chicos del cuervo siempre traen problemas. Aunque nunca podría imaginarse el siniestro y oscuro mundo que los rodea, donde la magia dejará de ser un juego para convertirse en una amenaza mortal.
     ¡Hola de nuevo! En la reseña de hoy voy a hablarles de una saga que comencé muy entusiasmada, ya que desde hace varios años que quiero leer algo de esta autora.
 El libro tiene como protagonista a Blue, que vive junto a su madre y otras mujeres de la familia. Todas -excepto Blue- son clarividentes y pueden ver el futuro, entre otras adivinaciones. Entre estas, hay una que está muy clara en la familia: ella matará a su amor verdadero el día que le de un beso. Por esta razón, ni se le cruza por la cabeza la idea de estar con alguien, o de enamorarse. Hasta que conoce a Gansey, que viene a ser el galán en cuestión, y a partir de su encuentro es que se arma el gran lío. Él es uno del grupo de los chicos del cuervo (el colegio más prestigioso del lugar, Aglionby), y cada uno de ellos -Ronan, Noah, Adam y Gansey- cumplirá un rol fundamental en la trama. 
 Básicamente esa es la base de la trama de este libro, el hecho de que la protagonista y el chico se crucen pone todo en miras de empeorar. Pero ¿se cumplirá la visión o no?
 Partiendo del prólogo, es muy atrapante. Es un buen inicio para sembrar una pequeña duda que luego no hará más que crecer. Ya entrados un poco más en el desarrollo de la obra, el ritmo empieza a decaer bastante, debido a explicaciones que se me hacían innecesariamente largas. 
 Respecto a los personajes... Blue Sargent es algo predecible. Aún así me hallaba en un tira y afloja con ella porque sí estaba de acuerdo en muchas de sus decisiones. Pero realmente me hubiese gustado que fuera un poco menos inestable. 
 Gansey (que en realidad se llama Richard Campbell Gansey III, sí, pedazo de nombre) se nos presenta básicamente como el prototipo de chico ideal. Además, lo pintan como lo que podría ser el hombre de los sueños de cualquiera. Debo decir que por momentos me parecía estar a mil años luz de eso, ya que lo veía un tanto ególatra. Como si necesitara dejar en evidencia que tiene todo el dinero del mundo y demás. Sí me agradaron sus ganas de saber más, su personalidad tan curiosa. Justamente esto es lo que lo hace enigmático. Me dio pena que en esta primera parte no haya podido conectar con él como quisiera, espero en los demás libros conocerlo un poco más, porque sentí que le faltó fuerza para el rol que tenía en la trama. 
 “Blue reconoció en ellas la extraña felicidad que procedía de amar algo sin saber por qué, una felicidad tan grande que incluso se confundía con la tristeza. Era lo que ella misma sentía al ver las estrellas.
Y así, de pronto, lo encontró más próximo que nunca al Gansey que había visto en la iglesia, y comprobó que no podía seguir mirándolo.”
 Del romance del que se hace referencia ni noticias. Así que si esperan algo de romance paranormal en este libro, van por el lado equivocado. Si bien hay atisbos de un vínculo sentimental entre los personajes más sobresalientes, la verdad es que siempre quedan en stand-by. A pesar de ello, la trama está cargada de misterio y de eventos paranormales. Esto no quiere decir que lo vuelva una novela de terror, pero sí tiene muchas escenas muy bien logradas. Esto me pareció un punto a favor, y algo muy original. Al igual que esa extraña mitología que la autora introduce.
 La pluma de Maggie me gustó en partes y en partes no. Tuve sentimientos muy encontrados ya que en ocasiones se tornaba algo lenta y redundante. Sí me encantó cómo tejía los conflictos y dudas que van surgiendo en el desarrollo, aunque como mencioné antes, hubiese preferido que sea más concisa.
 Hay que tener en cuenta que esta es una primera parte de una tetralogía. Obviamente habrá cabos sueltos y muchísimas preguntas al final. Por eso es que intento ser paciente y ya mismo me pondré con la continuación para ver si el ritmo mejora.
“Apurándose con el bolígrafo para no quedarse atrás, Blue fue apuntando lo que oía a medida que Neeve obtenía nombres. De vez en cuando, echaba un vistazo al camino con la esperanza de divisar… algo. Pero, como siempre, allí solo había hierba crecida y robles insinuándose entre las tinieblas. Y la iglesia, que, como una boca oscura, iba recibiendo espíritus invisibles”.
3.5/5

martes, 23 de mayo de 2017

Reseña: Todo, todo de Nicola Yoon

Título: Todo, todo
Autora: Nicola Yoon
Páginas: 317

Editorial: SM Argentina
Sinopsis: Madeline es alérgica al mundo exterior. Tan alérgica, de hecho, que no ha salido de su casa en 17 años. Ni siquiera se lo había planteado hasta que ese chico de ojos azules se muda a la casa de al lado.
 ¿Qué tendrá Olly que lo hace tan especial?
 ¿Qué tendrá Olly para hacer que la realidad de Madeline se tambalee?
       Antes de empezar este libro, ya sabía que iba a hacerme sentir mínimo cientos de emociones. Porque es de esas novelas que te transmiten todo (todo) con solo verlas.
 Madeline Whittier es una adolescente que tiene SCID (inmunodeficiencia combinada grave), una compleja enfermedad que afecta su sistema inmunológico, que la hace alérgica a prácticamente todo lo que la rodea. Es por ello que ha pasado diecisiete años sin salir de su casa.
 Maddie es increíblemente inteligente, le encanta la lectura y la arquitectura, hace reseñas en Tumblr de los libros que lee y todo lo que conoce, las únicas personas de las que se rodea son su mamá y Carla, la enfermera que cuida todo el tiempo de que su salud esté dentro de los parámetros normales. Debe cuidar minuciosamente la procedencia, conformación y esterilización de las cosas con las que tiene que lidiar día a día. Desde lo que huele o toca, hasta lo que come. 
 Su casa está absolutamente adaptada: todo es color blanco, pulcro, descontaminado e incluso hay una cámara estanca con filtro purificador de aire. 
 La relación que tiene con su madre me resultó muy entrañable desde el primer capítulo. Ella se preocupa (y se ocupa) de cada cosa, y hace todo para que se sienta a gusto en la casa, acompañada. No se me hace sencillo encontrar cada día distintas maneras de combatir el aburrimiento, para una persona que no sale de su casa literalmente nunca. Imaginen cada hora, cada día, todas las semanas de cada mes encerrada: la niña burbuja, como se llama a sí misma. Sin embargo, su madre hace siempre hasta la imposible sacando un as bajo la manga para hacérselo más fácil. 
 Todo cambia cuando Madeline ve la llegada de sus nuevos vecinos, entre ellos, está Olly. Él es todo lo que está bien en el mundo. Es atento, inteligente, divertido, transparente. Mil adjetivos positivos se enlistan en espera para ser adjudicados a Olly. Y no me alcanzaría la noche entera para poner todos los que quisiera en una reseña. Su llegada a la vida de Madeline lo cambia todo. Rompe absolutamente sus esquemas. Hará que se empiece a cuestionar muchas cosas. 
“Solo hay una cosa que puedo desear: un remedio mágico que me deje correr libremente por ahí como un animal silvestre. Pero nunca lo pido porque sé que es imposible, como desear que las sirenas y los dragones existan de verdad. En vez de eso, suelo pedir cosas más realistas, cosas que no nos pongan tan tristes”.
 La protagonista en circunstancias normales podría resultar corriente. Pero en sus circunstancias es absolutamente valiente, arrolladora. Así la describiría. 
 Carla también es un personaje que me gustó mucho. Es muy adorable y paciente. La vi exactamente como si fuera su segunda mamá. Mezcla esa preocupación genuina con esos consejos cargados de sabiduría que solo los años aportan. 
 La estructura del libro está tan bien diseñada que es imposible parar de leer en cualquier momento (de leer y de admirar, con esas bellísimas fotos e ilustraciones de su esposo David). Hay fragmentos más cortos, y otros no tanto; pero todos son muy interesantes. Especialmente porque están narrados en primera persona por la protagonista, y su forma de percibir el mundo no se parece en nada a la de la mayoría. Es muy especial, porque todo su universo es tan limitado. 
 La pluma de la autora te cala hondo hasta los huesos. Te hace sentir en carne viva cada emoción, cada lágrima. Te hace preguntarte, por sobre todas las cosas...¿qué tanto valen las cosas que desperdiciamos, subestimamos, cuyo valor real desconocemos porque nunca nos han faltado?. Y es algo realmente para pensarlo. Partiendo desde allí, una escritura que te abre la mente vale oro. No es algo sencillo de lograr. El esmero y cuidado para elegir cada palabra, y que éstas sean las adecuadas, se nota en cada página. Y no queda en evidencia en ningún momento que es la primer novela de la autora. 
 Respecto al final, hay escasas maneras de plantearlo sin soltar algún dato revelador. Solo diré que me sorprendió muchísimo, y me dejó el corazón en un puño. ¡Corran a leerlo! 
“Desde que Olly entró en mi vida, hay dos Maddys: la que vive a través de los libros y no se quiere morir, y la que se dedica a vivir, sospechando que la muerte sería un precio justo por intentarlo”.
5/5
¡Muchas gracias SM Argentina por enviarme el ejemplar!