Mostrando las entradas con la etiqueta romance. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta romance. Mostrar todas las entradas

viernes, 23 de junio de 2017

Reseña: Hazme amarte- Johanna Lindsey

Título: Hazme amarte
Autora: Johanna Lindsey
Páginas: 384

Editorial: Ediciones B (Vergara)
Sinopsis: La alta sociedad londinense está tan escandalizada ante la rivalidad extrema entre Robert Whitworth, heredero del conde de Tamdon, y lord Dominic Wolfe, que el príncipe regente les ordena que pongan fin a su disputa uniendo sus respectivas familias a través del matrimonio. Cualquiera de las dos partes que se niegue a obedecer perderá sus tierras y su título.
A Whitworth, la idea de enviar a Brooke, su hermana menor, a la remota finca de su enemigo le sabe a gloria. Sabe que Wolfe difícilmente acepte a la rebelde jovencita como novia, y que de ese modo lo más probable es que pierda su riqueza y su estatus.
Por su parte, Brooke Whitworth ha estado soñando con su primera temporada social en Londres porque tiene la intención de hacerse con un marido que la aleje de una familia nada afectuosa. En cambio, la envían a Yorkshire para casarse con un misterioso noble sobre cuyo linaje pesa una maldición y que trató de matar a su hermano en tres ocasiones. Pese a todo, ese hombre supone para Brooke la manera de llevar a cabo sus planes, y está decidida a hacer que la ame…
     ¡Volví al romance histórico! En este caso con otro título de esta gran autora, que una vez hace bastante leí, y me había gustado muchísimo. 
 La protagonista se llama Brooke, y se define a sí misma como rebelde. Odia todos los aspectos de su vida; y cuando se entera que van a obligarla a contraer un matrimonio por conveniencia, cae en desesperación. Aunque ciertamente lo único que echaría de menos al irse de su casa serían los criados, con quienes le gusta compartir muchos momentos. 
 Su relación con su hermano Thomas no es ni de lejos la mejor. De hecho, no se lleva bien con nadie de su familia. A pesar de que nadie la incluye en los eventos sociales, Brooke ha sido instruida en la equitación, música, danzas, lenguas y arte, además de la lectura, escritura y aritmética.
 Su padre es un hombre frío y sin corazón, y tanto él como el resto la trata con desprecio. Es justamente esa la razón por la que acepta casarse, porque es la única manera que tiene de escapar de su familia. El día de su despedida es la única vez que demuestran interesarse en ella, y obviamente, lo hacen por conveniencia y por razones de dinero. 
 Además de encontrarse con un hombre totalmente diferente al que esperaba, Brooke descubre allí cosas de su familia que ni ella sabía. 
 El primer encuentro con lord Wolfe no es precisamente grato. Él es bastante brusco e intimidante, y hay muchos rumores sobre su personalidad que dan que hablar. Pero poco a poco lo que al principio parecía imposible entre ambos, comienza a aflorar. 
 Como sabrán soy bastante asidua a leer romance (sea histórico, épico, paranormal o de cualquier tipo) por lo que empecé de entrada con el pie derecho esta lectura. 
 Brooke es una protagonista con quien se puede conectar fácilmente. Es simpática, no es rencorosa y tiene un enorme corazón (incluso con las personas que no lo merecen). No se parece en nada a ningún miembro de su familia, pero sabe que fue una hija no deseada, porque todos se encargaron de hacérselo saber.
 Dominic Wolfe es impetuoso. En apariencia física demuestra algo de hostilidad, y hasta llega a ser un poco huraño. Aunque en el fondo es todo lo contrario, y se nota a leguas que es un ser pasional. Pero lo cierto es que tiene sus razones para ser tan aislado.
 La pluma de esta autora es muy ligera; está narrada en tercera persona, por lo que conocemos desde un punto de vista bien amplio, y, por sobre todas las cosas, objetivo a cada uno de los personajes.
 El romance es muy cliché, aviso de peligro. A mí me encantan, en estos casos. Pero si odian las historias más bien trilladas, no sería esta su mejor opción. Lo destacable es que no hay un insta-love (gracias a Dios), y, además, no son una pareja para nada empalagosa. Las escenas sexuales son más bien cuidadas en relación a otros libros del género, y poco abrumadoras. Más bien el centro de atención es el choque entre ambas personalidades, y cómo sobrellevan ese matrimonio concertado en medio de un enfrentamiento familiar inminente. 
 El final fue lo que no me convenció de la obra, especialmente por la forma precipitada en que se resuelven algunos problemas. Pero el resto lo disfruté mucho.
“Bien, la situación no tenía remedio, y, además, acababan de mantener una conversación bastante normal. A lo mejor él no era tan frío y vengativo como ella había esperado; tal vez su hermano había mentido y fue él quien exigió los duelos, mientras que lord Wolfe solo era un inocente en relación a la vendetta de Robert por alguna ofensa imaginaria. Era posible: quizá tanto ella como el vizconde eran víctimas del carácter malvado de Robert”.
4/5
¡Muchas gracias a Ediciones B por el ejemplar!

lunes, 29 de mayo de 2017

Reseña: Anochece en los parques de Ángela Armero

Título: Anochece en los parques
Autora: Ángela Armero
Páginas: 270

Editorial: Montena
Sinopsis: La vida de Laura no es fácil. Cuando su hermano murió súbitamente dos años atrás, su mundo se hizo añicos. Entonces empezaron las visitas al psicólogo, las píldoras, la sobreprotección de sus padres y, lo peor de todo, el bullying en la escuela.
Sin más amigos que Javier, el mejor amigo de su hermano, ni ganas de volver a una casa que se le cae encima, Laura se refugia en la biblioteca cada día después del colegio. Los libros se han convertido en la mejor compañía hasta que, un día, Laura coincide con un chico en la biblioteca y se enamora perdidamente de él. Alexei parece el chico perfecto: es guapo, es hijo de diplomáticos, estudia para ser piloto de avión, le apasionan los libros tanto como a Laura y, sobretodo, parece que también se ha fijado en ella. Sin embargo, Alexei guarda un secreto que no se atreve a compartir con Laura...
      Quedé obnubilada con la sinopsis de este libro. Esperaba realmente un libro romántico, por lo menos una historia de amor bonita, y la verdad es que me decepcioné mucho.
 La protagonista de este libro se llama Laura, es una chica bastante insegura de sí misma. Se siente como si fuera un juguete defectuoso de fábrica. Va al psiquiatra y está medicada porque no puede lidiar con sus conflictos internos, ya que padece de crisis de ansiedad y estrés. Comienza a ver cierta luz en su vida cuando conoce a Alexei en la biblioteca del colegio, de quien se enamora perdidamente a primera vista. Cuando comienzan a charlar, él le cuenta muchas cosas de su vida, pero su realidad es totalmente diferente. Tiene un secreto oculto, lo que implica haberle mentido sin más. 
 Vayamos por partes. La protagonista es bastante complicada, por no decir negativa en exceso. Pude comprender su presión por la muerte de su hermano -no es spoiler porque está en la sinopsis-, pero respecto al resto de las cosas...la verdad es que no entendía por qué no se defendía de todo lo que le hacían. A pesar de ello, me encanta que en el libro se toque el tema del bullying, y es ésta actitud una de las diferentes manifestaciones que puede tener la víctima. Pero me deja algo contrariada el hecho de que siempre se muestre con tendencia a ser el blanco del maltrato. Me hubiese gustado que sea un personaje más fuerte, indiferente o que por lo menos aprendiera algo al final de todo, una enseñanza que le sirva, pero ni eso. Sus padres siempre se preocupan por ella, por si tomó su medicación, si le han hecho una broma de mal gusto en el instituto, etc. Un poco por culpabilidad, otro por miedo. Pero sentí que ella no valoraba mucho que digamos esos detalles. 
 Lorena, Leticia y Lola son tres amigas que dedican su vida a hacerle las mil y una a Laura. La maltratan, insultan y hasta golpean. Son seres desagradables, y siempre que ella ingresa en las clases arman murmullos, risas y comentarios cargados de sorna. Desempeñaron muy bien su papel. 
 Javier es sin dudas mi personaje favorito del libro. Y eso que no tiene ni una pizca del protagonismo que se merece. Él era el mejor amigo del difunto hermano de Laura -ahora, su mejor amiga-. Desde la muerte de Felipe, él cuida de ella constantemente. Es muy agradable y transparente. Es el único que consigue tranquilizarla en sus momentos de crisis. 
 Y lo que vendría a ser la parte más interesante -supongamos-, el misterioso Alexei Romanov. Es apuesto, amante de los libros y su lugar favorito en el mundo es la biblioteca (díganme si no está para comérselo con esa descripción). Además, es atento pero bastante desconcertante. Sus actitudes no te hacen nada fácil decidir si estás o no de su lado. 
“A veces, lo más difícil en esta vida es respirar. Pienso en eso siempre que se me acelera el corazón y creo que voy a morir. Inhalo, despacio, sintiendo cómo el aire entra en mis pulmones y atraviesa el diafragma hasta llegar al estómago. Cuanto más se adentra en mi cuerpo, mejor me siento, como si con la corriente los miedos se fueran desplazando mágicamente del lugar que surgieron. 
 Pero no siempre funciona, porque a veces el miedo continúa a pesar de mis esfuerzos”.
  Algo que me encantó demasiado de la obra es que se hace referencia a muchos grandes autores de la literatura universal: Elizabeth Gaskell, Jane Austen, las hermanas Brontë, Oscar Wilde, Dostoievski, entre otros. 
 Lo que se me hizo increíblemente pesado fue el relato -y vaya relato- de toda la vida de Alexei. Realmente había cosas que tardaban años luz en ser explicadas, y muchas otras que eran tan inconsistentes que quedaban de relleno. Por otro lado, tampoco me gustó cómo Laura pasó de ser la protagonista a adueñarse él de ese papel. Eso me molestó de sobremanera, porque ella era un personaje que tenía mucha tela para cortar, muy interesante, y la desplazaron. 
 Me quedó una sensación extraña con este libro, en primer lugar, esperaba una cosa (la sinopsis y la portada me enamoraron). Luego, me ilusioné porque había un halo de misterio que me enganchó. La trama parecía encaminarse hacia una dirección; pero de repente, todo se dio vuelta y ya había dejado de interesarme un poco -lo cual, a decir verdad, iba aumentando paulatinamente-. 
 El final me dejó con sentimientos ambiguos. Especialmente porque siento que realmente daba para más. Mucho más. Y creo que la autora no supo aprovecharlo, no supo darle un cierre, y puso el primer desenlace que se le ocurrió. Tampoco llegué a comprender las razones de los personajes (ni por qué iban en contra de sus deseos). Laura se tornó tan insensata como ridícula. Las últimas páginas parecen hablar de una persona totalmente diferente de la que aparece al comienzo. Fue decepcionante.
 Quitando los monólogos eternos del chico, la pluma de la autora no es del todo mala. Los diálogos y descripciones son bastante justos. Creo que fue un gran error conducir la historia hacia un final tan típico e ilusorio. Además de que los personajes que tan interesantes parecían al comienzo, acabaron por demostrar falta de personalidad y convicciones poco definidas. 
“Estoy bien. Todo está al mismo nivel, la historia de los días, de las semanas, flota en un círculo, como en un zoótropo de esos que muestran un caballo corriendo, sin salirse nunca de la órbita que el juguete le permite y dentro de la cual parece ser muy feliz.
 Pero algunas noches, y en el intervalo que tarda la pastilla en hacer efecto, y sin que pueda remediarlo, o sin que quiera tal vez, regresan los recuerdos, algunos dolorosos, pero otros luminosos como relámpagos en la oscuridad”.
2/5

martes, 23 de mayo de 2017

Reseña: Todo, todo de Nicola Yoon

Título: Todo, todo
Autora: Nicola Yoon
Páginas: 317

Editorial: SM Argentina
Sinopsis: Madeline es alérgica al mundo exterior. Tan alérgica, de hecho, que no ha salido de su casa en 17 años. Ni siquiera se lo había planteado hasta que ese chico de ojos azules se muda a la casa de al lado.
 ¿Qué tendrá Olly que lo hace tan especial?
 ¿Qué tendrá Olly para hacer que la realidad de Madeline se tambalee?
       Antes de empezar este libro, ya sabía que iba a hacerme sentir mínimo cientos de emociones. Porque es de esas novelas que te transmiten todo (todo) con solo verlas.
 Madeline Whittier es una adolescente que tiene SCID (inmunodeficiencia combinada grave), una compleja enfermedad que afecta su sistema inmunológico, que la hace alérgica a prácticamente todo lo que la rodea. Es por ello que ha pasado diecisiete años sin salir de su casa.
 Maddie es increíblemente inteligente, le encanta la lectura y la arquitectura, hace reseñas en Tumblr de los libros que lee y todo lo que conoce, las únicas personas de las que se rodea son su mamá y Carla, la enfermera que cuida todo el tiempo de que su salud esté dentro de los parámetros normales. Debe cuidar minuciosamente la procedencia, conformación y esterilización de las cosas con las que tiene que lidiar día a día. Desde lo que huele o toca, hasta lo que come. 
 Su casa está absolutamente adaptada: todo es color blanco, pulcro, descontaminado e incluso hay una cámara estanca con filtro purificador de aire. 
 La relación que tiene con su madre me resultó muy entrañable desde el primer capítulo. Ella se preocupa (y se ocupa) de cada cosa, y hace todo para que se sienta a gusto en la casa, acompañada. No se me hace sencillo encontrar cada día distintas maneras de combatir el aburrimiento, para una persona que no sale de su casa literalmente nunca. Imaginen cada hora, cada día, todas las semanas de cada mes encerrada: la niña burbuja, como se llama a sí misma. Sin embargo, su madre hace siempre hasta la imposible sacando un as bajo la manga para hacérselo más fácil. 
 Todo cambia cuando Madeline ve la llegada de sus nuevos vecinos, entre ellos, está Olly. Él es todo lo que está bien en el mundo. Es atento, inteligente, divertido, transparente. Mil adjetivos positivos se enlistan en espera para ser adjudicados a Olly. Y no me alcanzaría la noche entera para poner todos los que quisiera en una reseña. Su llegada a la vida de Madeline lo cambia todo. Rompe absolutamente sus esquemas. Hará que se empiece a cuestionar muchas cosas. 
“Solo hay una cosa que puedo desear: un remedio mágico que me deje correr libremente por ahí como un animal silvestre. Pero nunca lo pido porque sé que es imposible, como desear que las sirenas y los dragones existan de verdad. En vez de eso, suelo pedir cosas más realistas, cosas que no nos pongan tan tristes”.
 La protagonista en circunstancias normales podría resultar corriente. Pero en sus circunstancias es absolutamente valiente, arrolladora. Así la describiría. 
 Carla también es un personaje que me gustó mucho. Es muy adorable y paciente. La vi exactamente como si fuera su segunda mamá. Mezcla esa preocupación genuina con esos consejos cargados de sabiduría que solo los años aportan. 
 La estructura del libro está tan bien diseñada que es imposible parar de leer en cualquier momento (de leer y de admirar, con esas bellísimas fotos e ilustraciones de su esposo David). Hay fragmentos más cortos, y otros no tanto; pero todos son muy interesantes. Especialmente porque están narrados en primera persona por la protagonista, y su forma de percibir el mundo no se parece en nada a la de la mayoría. Es muy especial, porque todo su universo es tan limitado. 
 La pluma de la autora te cala hondo hasta los huesos. Te hace sentir en carne viva cada emoción, cada lágrima. Te hace preguntarte, por sobre todas las cosas...¿qué tanto valen las cosas que desperdiciamos, subestimamos, cuyo valor real desconocemos porque nunca nos han faltado?. Y es algo realmente para pensarlo. Partiendo desde allí, una escritura que te abre la mente vale oro. No es algo sencillo de lograr. El esmero y cuidado para elegir cada palabra, y que éstas sean las adecuadas, se nota en cada página. Y no queda en evidencia en ningún momento que es la primer novela de la autora. 
 Respecto al final, hay escasas maneras de plantearlo sin soltar algún dato revelador. Solo diré que me sorprendió muchísimo, y me dejó el corazón en un puño. ¡Corran a leerlo! 
“Desde que Olly entró en mi vida, hay dos Maddys: la que vive a través de los libros y no se quiere morir, y la que se dedica a vivir, sospechando que la muerte sería un precio justo por intentarlo”.
5/5
¡Muchas gracias SM Argentina por enviarme el ejemplar!

lunes, 3 de abril de 2017

Reseña: Persuasión de Jane Austen

Título: Persuasión
Autora: Jane Austen
Páginas: 285

Editorial: Ediciones B
Sinopsis: Anne Elliot y Frederick Wentworth se conocieron en el año 1801 y no hubo espacio para la duda: se amaron. Anne era una joven de buena familia, hija de sir Elliot, el baronet dueño de Kellynch Hall.
Wentworth, en cambio, era solo era un joven marino, entusiasta, pero pobre. Los jóvenes anunciaron el compromiso a la familia de Anne, compromiso que fue mal recibido. Una amiga de la familia, y sobre todo de Anne, lady Russell, aconsejó a Anne que rechazara el compromiso con Wentworth. Convencida de hacer lo mejor, tanto para él como para ella misma, Anne rechaza a Wentworth. Él protesta pero comprende que ella no dará marcha atrás y se va de su lado.
Ocho años después, a través de una serie de casualidades, como en todas las novelas de Jane Austen, Anne Elliot y Frederick Wentworth vuelven a encontrarse. Ella ya tiene veintisiete años y ha perdido las esperanzas de casarse. Más todavía, ha perdido el brillo que había tenido de joven. Él ha regresado victorioso de la guerra contra Napoleón, capitán de la marina inglesa y, sobre todo, rico.
Su reencuentro estará lleno de melancolía, tono que iluminará toda la novela hasta el final. Persuasión no es otra cosa que la historia de un amor perdido que regresa para reabrir heridas apenas cicatrizadas.
       ¡Al fin puedo tener este libro en mis manos! Llevaba años queriendo leerlo, y hace unos meses tuve la oportunidad de que me lo envíen, pero dicho paquete se extravió en un lío de cambio de dirección😞-al día de hoy no sé qué fue de él-. Como hace unas semanas fue mi cumpleaños, me auto-regalé algunos libros que desde hace tiempo quería tener (hacía muuucho que no me compraba alguno, y la abstinencia me estaba matando). Entre esos ejemplares se encontraba éste, que obviamente no dudé ni un segundo en que iba a estar pronto entre mis próximas lecturas.
 Lo primero que quiero destacar de la obra es que comienza con un prólogo espectacular de Gabriela Margall. Quiero decir que no he leído nada de esta autora, pero con este fragmento ya me bastó para querer leer alguno de sus escritos. Reitero fervientemente que ese prólogo es espectacular; no se dan una idea de la manera tan sencilla, pero a su vez completa, en la que caracteriza a la autora y a sus vivencias. En apenas poco más de cuatro páginas podemos conocer mucho sobre los demás títulos de Austen, y por qué no, también algunos secretos de su personalidad, aspectos que escapan a la ficción. 
 Persuasión tiene como protagonista a Anne Elliot, una joven bella y de buen nombre que vive en Kellynch Hall, hija de un sir muy importante y con todas las esperanzas de encontrar un candidato a la altura. Sin embargo, con apenas diecinueve años, se enamora perdidamente de un marino, sin títulos de nobleza y ninguna riqueza que le pueda ofrecer. Frederick Wentworth es claramente un amor correspondido, por lo que deciden comprometerse. A la familia de ella no le agradó ni un poco, y, persuadida por su entorno, decide poner fin al casamiento y a la relación que tiene con él. 
 Exactamente ocho años después, determinadas circunstancias conllevan a su reencuentro, el cual se da en un contexto completamente diferente en el que habían puesto fin a ese vínculo tan fuerte. Él ya no es más esa persona no apta para una mujer como Anne, particularmente porque ascendió en la escala social adquiriendo una gran fortuna durante los últimos años. Sin embargo, las vueltas de la vida que los llevaron a ambos a elegir caminos separados, también desencadenaron en ellos actitudes diferentes e inesperadas. Los dos han cambiado en muchos aspectos; puede que su mundo se revolucione nuevamente al volver a verse, pero hay ciertas heridas que no son fáciles de cicatrizar.
 Volver a encontrarme con la pluma de Jane fue algo magnífico. Es de esas que aun sin rótulo visible, igual podés identificar apenas empezás a leerla, porque tiene una particularidad que la distingue del resto. En esta novela pude entender un poco más el sentido en que la autora maneja el romance, cosa que antes quizás no comprendía -puede que se deba a que la otra obra que leí suya fue siendo más chica-. Esa contextualización bien profunda de la época, que pone de manifiesto a la sociedad del momento y que para bien o para mal, describe (o más bien critica) desde una amplia perspectiva. Siempre dejando entrever el lado sensible de las personas que se escondía, en su mayoría, bajo tantas formalidades, prejuicios, distinciones y títulos de nobleza que hubieran o no. 
 “Le habría gustado saber qué sentiría el capitán al encontrarse con ella. Puede que lo dejase indiferente, si la indiferencia cabía en semejantes circunstancias. Sentiría indiferencia o desdén. Si hubiese deseado volver a verla, no habría esperado hasta entonces; habría hecho lo que Anne no podía menos que creer que ella habría hecho en su lugar, desde mucho tiempo atrás, cuando los acontecimientos le proporcionaron tan rápidamente aquella independencia, que era lo único que anhelaba”.
 Los personajes son muy característicos de esta autora. La protagonista, es una joven con un carácter bastante huraño, aunque en el fondo esconde cierta dulzura y delicadeza. Es tan subestimada por todos, que a veces se olvida de su gran inteligencia. Antes había sido muy bonita, un retrato casi exacto de su difunta madre, pero después de perder a su gran amor, se marchitó como una flor. Su evolución en la historia es realmente muy notable, la descripción que se hace de ella al comienzo, y cómo llega al desenlace pareciera mostrar a dos personas completamente diferentes. Su hermana mayor, Elizabeth, en cambio, aunque acarrea más años de experiencia y vivencias, se encuentra en la plenitud de su belleza. Es un calco de su padre (y también su consentida a todas horas). Es de quien él más se enorgullece, hasta el punto de menoscabar al resto de las mujeres. Se hizo cargo de su casa y cumplió con el rol de madre luego de que ella se marchara de este mundo. A pesar de sus buenas cualidades, yo le encontré más defectos que virtudes. Me pareció prepotente, egoísta y demasiado ostentosa. Me hubiese gustado algún acercamiento con su hermana, un poco más de sensibilidad.
 Sir Walter Elliot es un hombre bastante frío, obstinado y muy prejuicioso. Lo primordial para él es mantener el linaje a la perfección, y que su buen apellido permanezca enaltecido. Habla con desdén de los marineros porque piensa que es una profesión a la cual arriba cualquier pobre, consiguiendo en poco tiempo altas posiciones que no les corresponden. También, es muy estricto con todo el mundo, inclusive con sus hijas (quitando siempre a la mayor, por la cual tiene tanta empatía procedente de percibirla como si fuera su propio reflejo).
 El capitán Wentworth es un personaje que aparece de manera desconcertante desde el comienzo. Es de quien todos hablan pero que se hace rogar -mucho- para aparecer. Es muy educado, incluso mucho más de lo que era antes. Me fue enamorando de a poco, creo que porque dejaba entrever mucho sus sentimientos. Cabe aclarar que en sí no eran demostraciones afectivas ni mucho menos, pero convengamos que la autora no hace personajes masculinos que exterioricen demasiado sus sentimientos amorosos en circunstancias turbulentas. Siempre deja como un velo que cubre las aflicciones, el arrepentimiento o el dolor, especialmente si de por medio hay orgullo.  
 Esa especie de “enseñanzas” que deja implícitas Jane Austen en sus libros, hacen acto de presencia acá claramente. Se puede notar en el título, como generalmente pasa: Persuasión. Esta será la causa del nudo conflictivo en la obra y la raíz de los acontecimientos más importantes que se dan. Eran tiempos donde la palabra lo significaba todo, y la mirada de los demás era mucho más que un perjuicio o una molestia. Era un peso que se tornaba insoportable si uno se veía rechazado o excluido de la sociedad. Lo que en la actualidad puede resultar banal, menos importante o arcaico, en ese siglo era el causante de las más terribles deshonras y desacreditaciones. 
 El libro tiene un ritmo muy rápido, incluso más que Orgullo y Prejuicio, a mi parecer. No le puse tal puntaje porque no creo que lo haya superado. Pienso que el momento tan difícil que la autora estaba atravesando mientras lo escribía, se vio reflejado un poco en los personajes y en la narración. Por momentos con ciertos desniveles, pero igualmente ligero de leer, razón por la cual me gustó tanto. 
 Quedé encantada como siempre, con los protagonistas, tan ricos en personalidad. Tan opuestos pero a su vez apasionados, aprendiendo de sus errores, yendo más allá de lo superficial. Se llevan el premio mayor como siempre, porque realmente enriquecen la novela, hasta el punto que admirás cómo hasta para la más inusual manera de pensar, encuentran su argumento válido. 
“Ella le había hecho mal; lo había abandonado y desilusionado. Más aún: lo había abandonado por debilidad de carácter, y un temperamento recto no puede soportar una cosa así. Lo había dejado para dar el gusto a otros. Todo fue efecto de repetidas persuasiones: fue debilidad y fue timidez”.  
4/5

domingo, 26 de marzo de 2017

Reseña: Romance a la carta de Olga Salar

Titulo: Romance a la carta
Autora: Olga Salar
Editorial: Versátil

Sinopsis: Brian Mosley domina a la perfección el tiempo y las cantidades exactas necesarias que hay que utilizar en la cocina para convertir un sencillo plato en una obra maestra culinaria. Lamentablemente su incapacidad para medir los tiempos en la vida real, y llegar puntual a las citas, le convierte en el novio desastre que ninguna mujer sueña con tener. La única esperanza que le queda es dar con una fémina lo suficientemente segura de sí misma como para que no le importe que le hagan esperar, o que se olviden de ella por completo. Lo curioso será que una vez que Pamela haga acto de presencia los defectos del chef desaparecerán como el volumen de un suflé al salir del horno.
      Solamente ver la portada de este libro fue motivo suficiente para querer leerlo enseguida. Me dio mucha curiosidad ya que nunca leí una novela de este tipo o con esta temática. 
 La historia tiene como protagonistas a Brian y Pamela, quienes se conocen mediante un amigo de él, que les concierta una cita a ciegas. Nada parecía ayudar a que las cosas se pusieran en orden en la vida de Brian, y la cita era de antemano poco prometedora porque él es incapaz de sostener una relación seria en el tiempo. Pero cuando se conocen (sin darse cuenta hasta último momento), todas las reglas se rompen, y lo que antes parecía premeditado toma un giro inesperado. 

 No sé por qué, pero esta obra me sonaba a una de esas que mínimo te sacan un par de carcajadas, porque vi en su portada y sinopsis ese aire desenfadado y jovial. ¡Y así fue! Tal cual lo supuse, la trama es una especie de comedia romántica, con algunos matices tragicómicos que le sientan de maravilla. La historia entre los protagonistas se cuece de una manera muy dulce y para nada forzada, a pesar de que el libro cuenta con pocas páginas para contárnoslo.
 Brian Mosley es un hombre que trabaja de segundo chef en la cocina del Pink Flamingo, un famoso restaurante que, siendo de la talla que es, le demanda muchísimo tiempo. Esto sumado a que él es un obsesionado con el trabajo, que deja todo por cumplir con su labor, le trae bastantes complicaciones en lo que respecta a su vida personal (y las relaciones que tiene con los demás, especialmente sentimentales). Siempre llega tarde a sus citas, y a veces hasta ni aparece y luego da una explicación, o mejor dicho la explicación por defecto: el trabajo le consumió todo el tiempo que le quedaba, u otras similares como que no podía salir más temprano porque es muy responsable, o que se tuvo que quedar hasta más tarde para asegurarse de que todo marchase a la perfección. Su personalidad es bastante retraída, hasta diría que un poco torpe por momentos, pero es debido a su timidez y sus malas experiencias.
 Pamela es sexy e inteligente, pero no del tipo mega intelectual que se la pasa con la nariz entre libros, sino de un modo que hace volver locos a los hombres. Tiene un humor bastante ácido, lo que la vuelve una mujer chispeante y que resalta en cada sitio al que va. Trabaja como maquilladora en un teatro, y se lleva bien con todos sus compañeros, ya que es muy agradable. Estuvo bastante bien predispuesta a la hora de conocer su cita, y aunque de entrada empezó todo mal -como era de esperarse-, le dio el espacio para que se explicara y pudieran avanzar hacia algo más.
 Ciertamente ambos no tienen muchas cosas en común, pero dicen que los opuestos se atraen así que en apenas un encuentro logran tener tal afinidad, que parece que se conocieran desde siempre.
“—Lo que siento es haber llegado tarde.
 —Yo creo que no. Creo que no lo sientes en absoluto. Es más, estoy segura de que lo has hecho adrede. Y lo que más me molesta es que hayas decidido demostrarme que no te interesa quedar conmigo de este modo. Habría sido más rápido que lo dijeras con palabras, y créeme, igual de efectivo”.
 Sobre los personajes ya les conté un poco, pero me voy a detener a hablar un poco más sobre Brian. Creo que al comienzo su actitud para con las mujeres era bastante fuera de lugar; no solo porque las dejaba plantadas, sino que en el momento en que se tenía que disculpar, lo hacía excusándose en exceso. Y creo que era como lavarse las manos un poco, porque, si bien él no es administrativo en el lugar donde trabaja y sólo sigue órdenes, tampoco es que alguien lo obligaba a quedarse horas extras para cuidar de cada detalle y que cada cosa quede en su lugar. Por esto empecé algo desconcertada con él, no sabía si me gustaría como personaje masculino, pero con el pasar de las páginas logró convencerme por completo. Se fue volviendo más desenvuelto, y menos infantil. Más seguro de sí mismo, a pesar de llevarse varios chascos en sus amoríos anteriores. 
 Lo que más me gustó del libro es que ese toque divertido no se limitaba solamente a los diálogos entre los personajes. La autora apostó un poco más y aprovechó la temática para sacarle hasta la última gota de jugo. Ya sea por el lado culinario mencionando comidas, recetas o ingredientes espectaculares, o por el de las obras de teatro que se hacía referencia a muchos ensayos/obras reales y clásicas, lo cual valoré muchísimo. Respecto a lo primero, destaco firmemente que haya, a cada inicio de capítulo, un consejo o indicación sobre cocina (cómo conservar más tiempo ciertos alimentos, cómo cocinarlos, etc.), me pareció muy original y es lo que le dio un toque especial, distintivo a la novela.
 La narración es muy fluida, para nada pesada. Me sorprendió que al ser una novela corta, los hechos se desenvolvieran de una manera tan paulatina y no forzada (como me suele pasar con libros que no son muy largos, y no tienen la sustancialidad suficiente). Destaco la caracterización de los personajes y los diálogos tan creativos, plagados de sarcasmo y mucho humor. Además, al final la autora añade algunas recetas muy sencillas y de lo más variadas para que tomemos nota.  
“—¿No te gusta Shakesperare? —aventuró ella, con un tono de reproche en su voz.
—Soy inglés. Claro que me gusta Shakespeare. Sería tan antipatriótico como preferir el café por encima del té —bromeó.
—En ese caso me alegro de no ser inglesa —le siguió la broma—,  soy adicta al café y el té me parece muy aburrido. Sobre Shakespeare no tengo ninguna queja”.
4/5

jueves, 23 de marzo de 2017

Reseña: Cinco minutos de Faith Carroll

Título: Cinco minutos
Autora: Faith Carroll

Sinopsis: Elyse no entiende nada, ni qué hace ella en la fiesta de la fraternidad más loca del campus ni por qué su novio la ha dejado sin dar explicaciones.
En medio de la fiesta, Elyse se ve arrastrada por su amiga a pasar cinco minutos en el armario con un desconocido. El problema es que ese joven no es tan anónimo como parecía en un principio.
Keith tiene una buena vida, excepto por una espinita en su corazón que no puede arrancar: en vez de enamorar a la chica que le había robado el corazón, se dedicó a hacer de su vida un infierno. Pero cuando ve a la joven en su fraternidad, no se lo piensa dos veces.
Keith y Elyse tienen cinco minutos para decidir qué debe ganar, si el odio del pasado o un nuevo sentimiento que parece volver a surgir en sus corazones.
       Lecturas rápidas si las hay. La elegí sinceramente porque estaba -de hecho, aún estoy- en un momento exageradamente estresante del año: demasiado presionada con los exámenes de la universidad y con muchísimas lecturas pendientes; entre ellas libros que traje de casa y colaboraciones, lo cual no hacía más que sumar presión de una manera agobiante. A pesar de que muero por leerlos todos y cada uno de ellos, a veces no me da el tiempo para hacerlo tanto como quisiera (y hasta el día de la fecha no encuentro una manera de agregarle más horas al día...). Así que teniendo un libro bastante largo empezado, sin tiempo para retomarlo y un poco cansada de leer leyes 24/7, elegí esta historia para distraerme un poco en una tarde.
 El libro comienza con Keith y Elyse encerrados en un armario por unos amigos, en medio de una fiesta de la universidad, con la consigna de que deberán permanecer allí durante cinco minutos, en los cuáles decidirán si darán paso a la atracción que sienten, o si seguirán sin soltar el pasado oscuro que ambos arrastran.
 Tengo que decir que debido a que tiene pocas páginas, no me esperaba una gran historia de amor, por suerte, por lo que luego no quise tirarme tanto de los pelos cuando notaba que el velocímetro iba a full. Así que mi predisposición ayudó bastante, pero tengo que reconocer que la trama tiene bastantes fallas, y se notan. 
 Elyse es la protagonista; me pareció una chica muy agradable. Tuve bastante afinidad con ella desde que empecé a leer, además tiene gustos parecidos a los míos (ve las mismas series, ¡y le encantan los gatitos!). Los lleva como motivo en muchos de sus accesorios y demás cosas que utiliza a diario. No me pareció insulsa, ya que tiene un carácter que sacó a relucir en más de una ocasión, poniendo a los desubicados en el lugar que se merecen. Aunque por momentos sentía que eso le costaba un poco en verdad. Y algo que no me gustó mucho es que la percibí como una persona rencorosa -sino, negativa-, lo cual prestaba a confusión el papel que cumplía en la novela, y eso me descolocaba. 
 Alex fue un idiota desde el principio. Y no ganó ni medio punto con el transcurrir de las páginas. Ya hacia el final deseaba sólo matarlo lentamente con aceite hirviendo (sí, así). Y me molestó un poco que la autora lo quisiera poner en un lugar que no se merecía en absoluto. Además, creía menester que tuviera su merecido, y ahí me quedé...esperando sentada. Pobre inocente. 
 Eva es la única y mejor amiga de Elyse, y la verdad es que no tengo nada más que decir que me sorprendió completamente. Ya si es para bien o para mal, lo dejo a su percepción mejor, para no dar demasiadas pistas. Pero al comienzo pensaba una cosa de ella y luego todo se dio vuelta. El giro que la autora metió con este personaje fue de los que más me gustaron en la obra. 
“Elyse esperaba que ella fuera la única que escuchaba el palpitar de su corazón. Ahora, tan cerca, no podía negar la evidencia. Era él, era Keith. Hasta la cicatriz de su frente era idéntica. De todos los rincones dónde ella había podido volar buscando otra vida, debía coincidir en la misma ciudad, en el mismo sitio con él.”
 Keith me gustó en partes, y en otras no tanto. Creo que es un personaje osado, y que evolucionó mucho por lo que cuenta de cómo fue en el pasado; pudo aprender de sus errores y repararlos (o esa era su intención, por lo menos). Ya en la cuestión de su lado romántico -que sería el que más debería interesar- me resultó muy, muy empalagoso. Pero pasándose de dulce, exagerando expresiones y utilizando apodos incómodos y repetitivos como “gatita” (wtf). Además, me pareció un tanto presuntuoso, lo que lo hacía bastante molesto en varios diálogos. Sí admito que más adelante me sorprendió con su actitud. Había entendido sobre su cambio, pero no me lo esperaba tan radical, por lo que me quedé con una linda sensación al final con respecto a él. 
 Es cierto que el libro es muuuy corto, por lo que es imposible que se desarrollen personajes sólidos y complejos. Por eso quizás no llegué a conocerlos en su totalidad, ni tampoco a empatizar demasiado con la mayoría. Además, la historia fluye de manera rápida, en una extensión muy corta, lo que imposibilita que la autora se explaye mucho en descripciones y sentimientos. Esta velocidad poco gradual y muy brusca, hizo que el romance pierda credibilidad completamente para mí. Y es una real pena porque he leído otras historias cortas en las cuales se notaba un poquito más el esfuerzo por construir personajes más palpables, y un vínculo más sólido entre ellos. Si bien me esperaba que esto sucediera con anterioridad, me resultó un poquito chocante si soy sincera.
 El final me pareció (lo tengo que decir, lo siento si es que la redundancia se volvió mi segundo nombre en esta entrada, jaja) demasiado precipitado. Sí, adivinaron. Creo que Faith podría haberse extendido apenas unas páginas más para explicar mejor el asunto de ese giro abismal que introdujo en el desarrollo, y no solucionar las cosas por arte de magia. Ni hablar de que además de ser predecible el desenlace, fue forzado, ya que ciertas decisiones de los personajes no cuajaban con lo que pensaban ciertos párrafos (apenas) atrás. Lo que lo volvía bastante irracional.
 Si pienso en ser justa, no podría puntuar más alto al libro, porque aunque quiera justificar las fallas que les mencioné con su pequeña extensión, hay cosas que podrían haberse hecho de una manera distinta: escenas que quedaron colgadas, actitudes que me resultaron forzadas e ilógicas y diálogos que creí que fueron mal ubicados dentro del contexto del respectivo momento. A pesar de todas estas cosas, tampoco puedo darle menos porque lo leí en un momento específico en donde lo necesitaba, y siempre algo nos dejan las lecturas que hacemos (por más chiquito que sea); y ésta me ayudó a despejar la mente aunque sea por un rato. 
“Puede que lo que decía estaba mal conjugado. Y que él estuviera enamorado. De ella. De su loca de los gatos. De la chica a la que colgaba notas en la espalda, a la que mojaba su comida con la leche del comedor. Era una locura. Sí, era tan loco que su estomago se llenó de pequeñas mariposas que la hacían flotar”.
3/5

miércoles, 15 de marzo de 2017

Reseña: Mi isla- Elisabet Benavent

Título: Mi isla
Autora: Elisabet Benavent
Páginas: 362

Editorial: Suma de letras
Sinopsis: Maggie vive en una isla y regenta una casa de huéspedes...
Maggie tiene un huerto y casi siempre va descalza...
Maggie no quiere recordar por qué está allí; duele demasiado...
Maggie ha renunciado al amor y es complicado explicar los motivos...
hasta que conoce a Alejandro...
y la calma da paso a una tormenta de sensaciones...
y a la posibilidad de que tal vez sí se puede empezar de nuevo.
       Llevaba poco tiempo con este libro entre mis pendientes, pero por alguna razón con el correr de los meses pensé que este tipo de historia no podría aportarme muchas cosas nuevas, ya que la sinopsis es bastante típica...y no es por un prejuicio, sino que estoy con ganas de leer otras cosas últimamente. Si bien pude disfrutar la lectura, me hallaba en lo cierto respecto a la trama en sí, que no me sorprendió mucho que digamos.
 Mi isla tiene como protagonista a Maggie, una joven que después de varios golpes en su vida decide aislarse completamente de todo, empezar de cero en un lugar desconocido y diferente. Sin sus antiguos problemas ni nadie que la moleste. Por ello es que se va a vivir a una isla, alejada de los suburbios y de la rutina avasallante de su vieja ciudad. Allí transcurren sus días durante varios años, aparentemente de mil maravillas, hasta que la llegada de un huésped la desestabiliza por completo.
 Maggie juró no volver a creer en el amor, debido a una gran decepción que tuvo en el pasado, cuyas heridas aún siguen abiertas. Todo parece cambiar de repente cuando llega Alejandro, que arriba exactamente en busca de lo mismo que ella apenas llegó: paz, tranquilidad...y soledad. Obviamente entre ellos surge una atracción inminente, que deberá atravesar varios momentos tanto buenos como malos, pero que al fin y al cabo repercutirán mucho en las vida de ambos.  
Pensé que este libro iba a quedarse a medias en lo que respecta a una trama profunda, y que se me iba a hacer ligero de leer justamente por eso, porque esperaba una historia sencilla y fresca. Al ser el romance el tema central de la novela, puse de lleno mis expectativas en él, lo cual fue un error descomunal, ya que si éste no me gustaba, el libro terminaría siendo pesado como yunque para mí. Y aunque no fue excluyente, la mayoría del tiempo de lectura me costaba avanzar con fluidez; está dividido en cinco partes, las cuáles me resultaron bastante densas para la cantidad de páginas totales y la respectiva temática que contenía cada una de ellas.  
“Pues ya estaba. Sin pensarlo. De cabeza. Sin plantearlo. Sin saber con seguridad si había metido bañador en las bolsas o si llevaría una jodida toalla. De cabeza a una isla que no conocía y que tenía pinta de poder recorrerse andando de punta a punta. En medio de la nada. Atrapada en el tiempo. Una isla en la que encontré, sin saberlo, la vida en todo su esplendor”.
 Los personajes no terminaron de convencerme. La protagonista principal al comienzo me pareció de lo mejor, inteligente y espontánea; nos cuenta un poco cómo es su personalidad, sus gustos y todo va bien hasta que saca su lado autocompasivo. Y no es que tenga un conflicto con este tipo de personas, es que siempre pasan esa línea de tolerancia tan fina que tengo con este tema. Sé que ella vivió un pasado feo y que le cuesta soltarlo, pero por momentos me parecía tan sumergida en él que no comprendía por qué entonces se había tomado la molestia de cambiar su presente. Además, otra característica que me molesta muchísimo de los personajes (y más de los libros narrados en primera persona) es que sean redundantes. Todo el tiempo repite cosas, y de manera calcada, por lo que también esto la convirtió en una chica aburrida a mi parecer.
 Alejandro me resultó bastante más agradable. Él escapa también de su vida, pero lo vi distinto, quizás porque no es algo trágico sino que aunque lo tiene todo siente ese vacío y quiere progresar, quiere algo diferente. Un cambio real. Esto es lo que no vi en Mag, un cambio rotundo en ella previo (sincero) mea culpa.
 No logré comprender tanta necedad por parte de los personajes, ni por qué caían en esa creencia de creer que por irse, dejarían los problemas en el lugar desde donde partieron. Todos sabemos que aunque nos vayamos al fin del mundo, nuestros problemas nos seguirán. O eso creo yo, más que escaparse hay que enfrentar las circunstancias. Y si bien acepto que es de lo más tentador irse a una isla si tu vida es un desastre, poder empezar desde cero y tener una vida nueva, tampoco llegar al punto de ser un/a negador/a compulsivo.  
“Por aquel entonces, en el momento en el que empieza esta historia, navegaba constantemente sobre el oleaje de la fase de negación. Era consciente de lo que cargaba a mis espaldas, de las experiencias que acumulaba y lo que estas decían de mí, pero en el día a día las defenestraba a un baúl mental lleno de cosas sin importancia. Minucias. Yo ya había cambiado, ¿no? ¿Para qué seguir regodeándome en las equivocaciones que me habían llevado a aquella isla?”.

 El romance no me desagradó, porque no es algo que se da de forma instantánea, y lo sentí genuino. Aunque tampoco pude conectar mucho a decir verdad. Sentía como que empezaba de una manera amena, primero distante, de a poco fogoso. Hasta que se volvió pseudo-melodramático, y ahí de nuevo me dejó de interesar. No sé cómo explicarlo, pero se respiraba unas ganas de volverlo todo triste, trágico, cuesta arriba...cuando podría ser un poco más sencillo. No quiero liarlos en este punto pero aunque entiendo que en una novela las cosas necesariamente tienen que darse de manera rebuscada, elaborada si se quiere, acá percibí un exceso de drama.

 Las actitudes de los personajes se me tornaban bastante tóxicas. Del tipo “hago lo que quiero, sin pensar en las consecuencias, aunque nos rompamos las narices...porque nos gusta”. Hasta me daba pena intentar ponerme en lugar de cualquiera de ellos, por esa razón. 
 Lo positivo lo hallé en las partes tragicómicas, que aunque fueron pocas, salvaron las papas muchas veces. Un poco de reírse de uno mismo y no tirarse al tacho por cualquier cosa. Y también rescato todos los momentos que no eran flashbacks, los cuales eran de lo peor de la obra. Esto junto con el final, que muy a mi pesar, se me hizo algo precipitado dadas las circunstancias.
 Y por último lo que más me gustó es que encontré un montón de frases preciosas, que guardo en mi corazón realmente; más allá de que a los personajes les entren por un oído y les salgan por el otro. 
“Al final, cuando todo se hunde es porque el suelo ha ido cediendo poco a poco, centímetro a centímetro, hasta que no resiste más. Cuando desaparece el suelo bajo tus pies es porque dejaste que las tristezas, las inseguridades, las mentiras se filtraran y pudrieran los cimientos de tu personalidad”.
3/5

sábado, 11 de marzo de 2017

Reseña: Huir del amor de Sophie Saint Rose

Título: Huir del amor
Autora: Sophie Saint Rose
Serie: Oficina

Sinopsis: Tessa ha conseguido el trabajo de sus sueños en el despacho de abogados más prestigioso de Londres. Su vida se está desmoronando y su nuevo jefe le hace la vida imposible pero ella no se deja llevar por la desesperación. Hasta que estalla...
Sophie Saint Rose es una prolífica escritora que tiene entre sus éxitos "Haz que te ame" y "Condenada por tu amor". Próximamente publicará "Esa no soy yo" y "No me amas como quiero"
      Creo que esta serie es una de las que más libros tienen. Fácil habré contado unos doce libros; pero pueden leerse de manera independiente entre sí, así que no hay problema con eso. Al parecer lo que tienen en común las historias es que en todas se da un romance entre la protagonista y su jefe, así que contado esto no quiero que se sorprendan si las sinopsis que ven les suenan de algo jaja.
 La historia tiene como protagonista a Tessa McKenna, una joven de veintidós años que dejó Glouchester, su pueblo natal, para irse a estudiar a Londres. Después de recibirse con excelentes calificaciones, consigue un puesto en el despacho de Tempelton and Smith. Marc Tempelton es su nuevo jefe, después de un tiempo en el que se esfuerza incansablemente por conseguir un ascenso. Inmediatamente queda cautivada por la belleza y elegancia de Marc, y aunque intenta mantenerse alejada de él, sus sentimientos se atraviesan constantemente en su camino, dejándola expuesta en más de una ocasión. Por eso las cosas se vuelven más complicadas cuando la tensión sexual va creciendo, debido a que quieren evitar relacionarse más allá del trabajo.
 Esta historia es muy, muy corta, por lo que mi lado racional no debería esperar demasiado de ella (es imposible crear una trama muy compleja en menos de cien páginas, lo quieran o no). Lo que pasa es que cuando empecé a leer el libro, mi lado racional se había ido a pasear, así que he aquí la señora decepción, golpeando a mi puerta. Sí claro, pasá.
 Me gustó el comienzo de la obra porque la autora nos sitúa muy bien en tiempo y espacio, y describe los últimos años de la vida de la protagonista para que conozcamos la manera en la que llegó a donde está. El problema apareció después, cuando empieza el asunto del romance -instalove, como no podría ser de otra manera- en donde las cosas se dan de una forma muy brusca y predecible. Esto no fue lo peor, porque como dije antes, tiene sentido que todo parezca suceder apresuradamente en tan pocas páginas; el tema es que los personajes no me cayeron bien, y no logré empatizar con ninguno de ellos.
 Tessa se nos presenta como alguien muy inteligente, sensata y responsable. Y a lo largo del libro no vi que mostrara ser ninguna de esas tres cosas. De hecho todo el tiempo parece actuar sin pensar -o sin pensar más que en ella, mejor dicho-, además de que para haberse recibido con las mejores notas y para obtener un trabajo en el mejor estudio de abogados de Londres, no se la ve muy comprometida con la cuestión. Entendí la parte de que tuvo una vida muy difícil y sacrificada, pero me enerva demasiado cuando por un hombre (o mujer, lo que sea) de quien alguien se enamora a más no poder, deja de lado todas las cosas importantes y por las que tanto luchó. Y hubo momentos en que se comportaba como si realmente tuviera quince años, con todos sus ataques de histeria y esa “rebeldía” adolescente que sólo la dejaba mal parada. Así que por esto no pude logar conectar con ella, creo que le faltó solidez a su personificación. 
“Se había dado una ducha y envuelta en un albornoz estaba sentada con las piernas encogidas, con la taza apoyada en las rodillas. No se había dado cuenta de que ya no había luz. Miraba al vacío pensando en lo estúpida que había sido. ¿Cómo podía pensar que un hombre como Marc quería estar con una mujer como ella? Rico, guapo e inteligente, ¿qué iba a ver en ella? Nunca le había dicho que la amaba”.
Black Sails tv season 3 starz annoyed Marc es el típico hombre de negocios, que se enmascara como alguien súper serio, amargado e incorruptible, que trata a todos de manera equidistante y desinteresada, peeero por debajo es un turrón de navidad (es que no sé cómo explicarlo). Obviamente además de todas estas características, es un adonis tallado a mano, y tiene muertas a todas las chicas del bufete. Con este personaje me pasó lo mismo que con Tessa, con la diferencia de que no esperaba demasiado de él. Especialmente porque sabía que debajo de esa coraza íbamos a hallar al final el prototipo de hombre de corazón blando; pero me molestó mucho, que digo mucho, muchísimo como la autora lo llevó a cabo. Ya que la mayoría de las actitudes que intentaba mostrar como “románticas”, me resultaban todo lo contrario. Lo intentaré explicar sin develar demasiado: ella se deja manipular constantemente por él, mientras hace y deshace sobre su vida como si fuera dueño de ella. Toma decisiones en su lugar sin que nadie le delegue esa incumbencia (y ni hablar de que se aparece en lugares insólitos, cuando nadie lo invitó y sin permiso de Tessa). Pretende comprarla con cosas materiales y la extorsiona de manera implícita con esos regalos; y usa la fuerza -disimuladamente- muchas veces más allá del <<No>>. Esta serie de eventos no pudieron sino resultarme extremadamente posesivos, machistas y ególatras. Y que la mujer sea puesta de esa manera tan vulnerable, como una cosa que podés traer y llevar de acá para allá según tu antojo, no lo sé, me dejó un sabor super amargo. 
 Ya llegando al final, la protagonista y sus decisiones rozaban la ridiculez interplanetaria. Creo que si el final hubiese sido diferente, no le hubiese dado un puntaje tan bajo, a pesar de que la historia fue muy pobre. Porque el desenlace es lo que terminó de rematar la idea que tenía del personaje principal, lo cuál acabó siendo decepcionante, teniendo en cuenta que según todo lo que le pasó, podría haber elegido un camino más inteligente. Pero no, se quedó con lo que había y mantuvo la actitud de negación que arrastró desde el principio. Es como que aunque sabe que se va a llevar el chasco de su vida, igual va y se lo come de lleno. Qué manera de ponerme los pelos de punta.
 El libro es entretenido para leer entre otras lecturas más densas o largas, pero no se esperen algo distinto ni tampoco tengan las expectativas muy altas. Hoy en día veo de otra manera ciertas acciones de las parejas sobre la que leo, que quizás antes las pasaba desapercibidas, pero a estas alturas elijo lo que creo que me parece que está bien, y lo que no.  
2.5/5

martes, 7 de marzo de 2017

Reseña: La chica de Summer Hill de Jude Deveraux

Título: La chica de Summer Hill
Autora: Jude Deveraux
Saga: Summer Hill #1

Páginas: 400
Editorial: Ediciones B (sello Vergara)
Sinopsis: La primera novela de la serie Summer Hill «deleitará a las fans de Austen y de Deveraux por igual», según Publishers Weekly.
Virginia, pleno verano. La guapa Casey Reddick, que antepone su carrera de chef a su vida amorosa, no entiende por qué todas las chicas del pueblo suspiran por el arrogante Tate Landers, el actor de Hollywood que está allí para participar en una pequeña producción de Orgullo y prejuicio. Tate hará de Darcy, y Casey es la Elizabeth Bennett perfecta. Pero en la vida real las cosas no son como en las historias de Jane Austen… ¿o sí?
      Jude Deveraux es una autora que me gusta mucho, así que cuando supe de este libro me morí de ganas de tenerlo. Además de ser un romance, género en el que se destaca de sobremanera, la obra está basada en la novela Orgullo y Prejuicio, de Jane Austen. Si sabrán es un clásico el siglo xix que me fascina, así que me dio mucha curiosidad saber cómo iba a plantearse esta historia.
 Casey Reddick es una hermosa joven que vive en Summer Hill, un pequeño pueblo de Virginia. Es chef y está brindando sus servicios para una obra de teatro en la que se reinterpretará la famosa obra de Austen. De improvisto conoce a Tate Landers, que no hará de nada más ni nada menos que del Sr. Darcy, e inmediatamente surge una tensión sexual tremenda entre ellos. Ni hablar de que no se pueden ver a la cara sin matarse todo el tiempo. Lo peor de todo es que, por una razón específica, ella tendrá que seguir viendo su cara todos los días, lo cual viene a complicar bastante las cosas. 
 Me sorprendió mucho esta novela. Esperaba que cumpliera mis expectativas, y claro que lo hizo. La autora logró crear personajes que encajaban con los perfiles de los de la historia original, e incluso destacó aspectos de ellos que los hicieron aún más interesantes. 

 La protagonista tiene una personalidad muy fuerte y definida, se asemeja muchísimo a la verdadera Elizabeth. Hasta tiene remates demasiado elocuentes e irrefutables para con las personas. Y lo que más destaco es su espontaneidad, la misma que yace en el don de la improvisación que siempre saca a relucir. Todo el tiempo entrando y saliendo de su papel, mezclando un poco su figura real con el personaje de ficción (hablando siempre dentro de lo que es la novela en su totalidad), jugando con los guiones -y aquí me saco el sombrero ante la autora- de manera que se yuxtaponen elementos de su realidad con los de la relación de los protagonistas de la novela que interpretan.

 El personaje de Tate ya no me pareció del todo fiel a Mr. Darcy (es que tampoco nadie podría igualarlo jamás, lo sabemos todos/as😏), especialmente porque sus actitudes me parecían más pedantes y ególatras que otra cosa. No sé si me explico. Asimilo el personaje de Darcy como alguien orgulloso, introvertido y serio -aunque es arrogante-, y, a pesar de que esto pueda asemejarse a la caracterización de Tate, tiene cosas bastante diferentes. Por ejemplo que él no le cae mal a todo el mundo -cosa que es sabida que Darcy sí, ya que alejaba a las personas con sus actitudes “de desprecio” y se ganaba las malas opiniones de todo su entorno-. Pero en el resto se ve bastante similar, debo admitirlo. Que quede claro que no es algo que me moleste, ya que no tiene por qué ser una copia exacta, de hecho eso sería lo más aburrido del mundo. Así que me gustó bastante esta especie de adaptación del personaje: una estrella de cine, todas mueren por él hasta que aparece quien le voltea el tablero. 
“En el público, todo el mundo se había quedado paralizado. Los electricistas se sentaron sobre las vigas del techo con las piernas colgando, para mirar lo que ocurría en el escenario. Uno de ellos ajustó un foco para que iluminara mejor a los dos intérpretes. Las mujeres que iban a hacer la prueba después se quedaron quietas con la vista fija. ¿Quién se atrevía a hablar así a una estrella de cine?”.
 La pluma de la autora me pareció muy entretenida. Está plagada de diálogos, cosa que me encantó, porque en este tipo de historias es algo que se hace realmente indispensable. Las descripciones son más bien escasas, pero tampoco es que le haya dado demasiada importancia. 
 El humor está muy presente en cada capítulo, lo que es un plus porque siempre que encuentro esta característica en un libro, es muuuy difícil que termine disgustándome. Siguiendo esta línea, los capítulos...¡me encanta cómo están dispuestos!, como los actos de una obra de teatro. Además la mayoría son bastante cortos, por lo que la lectura se hace muy ligera. 

 El romance no se dio de forma brusca, sino que fue surgiendo de manera paulatina, como algo gradual. Esto me encantó porque por alguna extraña razón me esperaba un gran insta-love o algo por el estilo. Y no. Puede ser un prejuicio -justamente, ja- por la idea de esa relación de opuestos que se llevan pésimo y terminan atrayéndose. Pero la autora lo maneja de una manera exquisita. A medida que avanza la novela sus sentimientos se van tornando más evidentes, pero nunca se lo ve como algo forzado.

 La parte más erótica de la trama es algo que no quiero dejar de comentar. Jude es una autora que en sus novelas -ya que son de romántica adulta- siempre introduce alto contenido de escenas “fuertes”, cachondas, libidinosas (bueno, por si no quedaba claro). En este caso si bien se muestra algo de erotismo, no es en el nivel en que lo ha hecho en otras ocasiones. Esto tiene que ver más con que los personajes se muestran en otras facetas y que el desarrollo de su relación se da de una manera más pausada. No en el sentido de que van lento, sino que van paso a paso. Se convierten hasta en amigos, diría yo, y entablan un vínculo especial que no podría ser roto de manera abrupta con alguna circunstancia carnal así como si nada. Esto obviamente contribuyó a que el momento llegue con una carga de expectativas y una larga espera bajo el brazo, lo que lo hizo más emocionante todavía.

 El final me encantó, y me dejó con muchas ganas de más. Esta es apenas la primera parte de una saga, y por la cantidad de personajes y las circunstancias que se dieron en este libro, asumo que en las siguientes historias habrá mucha tela para cortar. Tengo fe en que la autora pueda deleitarnos. Los personajes que crea son muy entrañables, carismáticos y encantadores; siempre logran sacarnos alguna que otra sonrisa.
“Cuando lo miró, vio en su cara la emoción más auténtica que le había visto jamás. No actuaba, no intentaba divertirla, no era burlona. Tampoco intentaba protegerse a sí mismo. Se mostraba abierto y vulnerable... a ella.
 Resultaba fácil adivinar lo que pensaba. Estaba esperando la respuesta de ella”.
4/5
¡Muchas gracias a Ediciones B por enviarme el ejemplar!