
Título: Si tu me dices ven, lo dejo todo... pero dime ven¡Holaaaa! Bueno como se habrán dado cuenta llevaba 14 días sin reseñar, si ya sé que son muchos :( les pido disculpas por la desaparición sin previo aviso. La verdad es que apenas tuve tiempo para leer y aunque este libro estaba prácticamente terminado, quería acabar Zafiro -que nada tiene que ver con esta obra- para subir esta entrada. El punnnto es que estoy organizando un poco mis horarios para poder dedicarle tiempo a algunos pendientes que tengo abandonados... porque la lectura es un balance en mi vida y me encanta hacerlo siempre que pueda. Este es el segundo libro que leo de este autor, hace algunos meses leí Brújulas que buscan sonrisas perdidas, el cual pueden encontrar en mis reseñas. Me veo obligada a decir que este sobrepasa con creces al que acabo de mencionarles. Es autoconclusivo, tiene una narración fluida y cortante, te enseña. Amo los libros de los que aprendo cosas. Es muy corto, en serio sus 168 páginas se leen en nada. El autor me hizo dar cuenta de que es un hábito insoslayable su estructura narrativa, y no varía mucho entre libro y libro. Plagado de puntos suspensivos, preguntas y metáforas... quizás a muchos no les guste -de hecho hubo una controversia entre los que pensaban que era demasiado filosófico, lo cual era bueno, y los que creían poco sólida su narración y demasiado vaga- pero a mi parecer está bien, porque son pocas páginas, por lo tanto lo requiere; sería muy distinto si fuese un libro de 400 páginas lleno de frases y aforismos. Muchos ni lo terminarían -me incluyo- por indeterminado. En esta reseña no me voy a extender demasiado, para no develar mucho por la corta extensión del ejemplar. Así que pasemos rápidamente a la sinopsis...
Autor: Albert Espinosa
Páginas: 168
Capítulos: 22
Sinopsis
Un hombre abandonado por su pareja revive su infancia para encontrarse a si mismo, mientras busca a un niño desaparecido.
Dani se dedica a buscar niños desaparecidos. En el mismo instante en que su pareja hace las maletas para abandonarle, recibe la llamada de teléfono de un padre que, desesperado, le pide ayuda.



