martes, 23 de mayo de 2017

Reseña: Todo, todo de Nicola Yoon

Título: Todo, todo
Autora: Nicola Yoon
Páginas: 317

Editorial: SM Argentina
Sinopsis: Madeline es alérgica al mundo exterior. Tan alérgica, de hecho, que no ha salido de su casa en 17 años. Ni siquiera se lo había planteado hasta que ese chico de ojos azules se muda a la casa de al lado.
 ¿Qué tendrá Olly que lo hace tan especial?
 ¿Qué tendrá Olly para hacer que la realidad de Madeline se tambalee?
       Antes de empezar este libro, ya sabía que iba a hacerme sentir mínimo cientos de emociones. Porque es de esas novelas que te transmiten todo (todo) con solo verlas.
 Madeline Whittier es una adolescente que tiene SCID (inmunodeficiencia combinada grave), una compleja enfermedad que afecta su sistema inmunológico, que la hace alérgica a prácticamente todo lo que la rodea. Es por ello que ha pasado diecisiete años sin salir de su casa.
 Maddie es increíblemente inteligente, le encanta la lectura y la arquitectura, hace reseñas en Tumblr de los libros que lee y todo lo que conoce, las únicas personas de las que se rodea son su mamá y Carla, la enfermera que cuida todo el tiempo de que su salud esté dentro de los parámetros normales. Debe cuidar minuciosamente la procedencia, conformación y esterilización de las cosas con las que tiene que lidiar día a día. Desde lo que huele o toca, hasta lo que come. 
 Su casa está absolutamente adaptada: todo es color blanco, pulcro, descontaminado e incluso hay una cámara estanca con filtro purificador de aire. 
 La relación que tiene con su madre me resultó muy entrañable desde el primer capítulo. Ella se preocupa (y se ocupa) de cada cosa, y hace todo para que se sienta a gusto en la casa, acompañada. No se me hace sencillo encontrar cada día distintas maneras de combatir el aburrimiento, para una persona que no sale de su casa literalmente nunca. Imaginen cada hora, cada día, todas las semanas de cada mes encerrada: la niña burbuja, como se llama a sí misma. Sin embargo, su madre hace siempre hasta la imposible sacando un as bajo la manga para hacérselo más fácil. 
 Todo cambia cuando Madeline ve la llegada de sus nuevos vecinos, entre ellos, está Olly. Él es todo lo que está bien en el mundo. Es atento, inteligente, divertido, transparente. Mil adjetivos positivos se enlistan en espera para ser adjudicados a Olly. Y no me alcanzaría la noche entera para poner todos los que quisiera en una reseña. Su llegada a la vida de Madeline lo cambia todo. Rompe absolutamente sus esquemas. Hará que se empiece a cuestionar muchas cosas. 
“Solo hay una cosa que puedo desear: un remedio mágico que me deje correr libremente por ahí como un animal silvestre. Pero nunca lo pido porque sé que es imposible, como desear que las sirenas y los dragones existan de verdad. En vez de eso, suelo pedir cosas más realistas, cosas que no nos pongan tan tristes”.
 La protagonista en circunstancias normales podría resultar corriente. Pero en sus circunstancias es absolutamente valiente, arrolladora. Así la describiría. 
 Carla también es un personaje que me gustó mucho. Es muy adorable y paciente. La vi exactamente como si fuera su segunda mamá. Mezcla esa preocupación genuina con esos consejos cargados de sabiduría que solo los años aportan. 
 La estructura del libro está tan bien diseñada que es imposible parar de leer en cualquier momento (de leer y de admirar, con esas bellísimas fotos e ilustraciones de su esposo David). Hay fragmentos más cortos, y otros no tanto; pero todos son muy interesantes. Especialmente porque están narrados en primera persona por la protagonista, y su forma de percibir el mundo no se parece en nada a la de la mayoría. Es muy especial, porque todo su universo es tan limitado. 
 La pluma de la autora te cala hondo hasta los huesos. Te hace sentir en carne viva cada emoción, cada lágrima. Te hace preguntarte, por sobre todas las cosas...¿qué tanto valen las cosas que desperdiciamos, subestimamos, cuyo valor real desconocemos porque nunca nos han faltado?. Y es algo realmente para pensarlo. Partiendo desde allí, una escritura que te abre la mente vale oro. No es algo sencillo de lograr. El esmero y cuidado para elegir cada palabra, y que éstas sean las adecuadas, se nota en cada página. Y no queda en evidencia en ningún momento que es la primer novela de la autora. 
 Respecto al final, hay escasas maneras de plantearlo sin soltar algún dato revelador. Solo diré que me sorprendió muchísimo, y me dejó el corazón en un puño. ¡Corran a leerlo! 
“Desde que Olly entró en mi vida, hay dos Maddys: la que vive a través de los libros y no se quiere morir, y la que se dedica a vivir, sospechando que la muerte sería un precio justo por intentarlo”.
5/5
¡Muchas gracias SM Argentina por enviarme el ejemplar!

domingo, 21 de mayo de 2017

Reseña: El desvío de Susana Grimberg

Título: El desvío
Autora: Susana Grimberg
Páginas: 63

Editorial: Kratos Editorial
(Agencia de prensa Kiako-Anich)

 “El Desvío” es una recopilación de siete relatos cortos. Obtuvo el Primer Premio Narrativa en el Certamen Nacional e Internacional XXII Ed. (2009) Editorial Nuevo Ser.
        
 ¡Hola de nuevo! Estoy bastante desorganizada y por eso es que las reseñas del blog estaban siendo algo espaciadas. Esta semana estoy poniéndome al día así que espero poder acomodarme mejor. En esta entrada seré más bien breve, ya que el libro del que les voy a hablar tiene poquitas páginas y no quiero arruinarles la sorpresa de lo que contiene.
 Como dije más arriba, la obra es una recopilación de varios relatos (siete, precisamente) de la autora. Entre los que más me gustaron está “Después” y “Ofelia”. Ambos -aunque me atrevería a decir que en su mayoría- hablan sobre el amor, lo que hay después de eso, el desasosiego, la pérdida, el azar y hasta los malos presagios.

  •  “La noche es temor. Aprieta los dientes, camina algunos pasos, se esconde en la entrada de un edificio antiguo. Vuelve la mano vendada. La sigue hasta que desaparece. Contiene la respiración, se apoya contra la pared de la ochava. El trazo blanco lo encañona. Un patrullero se detiene. Lo distrae. Gira y nada. La noche es nada. Acelera el paso. Corta el frío. Llega a la casa empapado de sudor, de frío, de temblor, de rabia”.

 De la pluma de la autora destaco su precisión, y un poquito más allá, las analogías que hace con otras obras de referencia, o metáforas que suelen ser muy acertadas, aunque ocasionales. Lo primero me parece un tiro al blanco ideal, más que nada porque se habla de clásicos y ayuda muchísimo a vincularse con el lector de una manera casi-segura.
 El libro es corto y se acaba en minutos. Lo malo (y empezar por acá le da un aspecto menos lúgubre al final, que me parece más propicio para cerrar la idea) es que no llegué a compenetrar con cada una de esas pequeñas historias. Eran tan escuetas y efímeras, que me costó bastante conectar con sus protagonistas. Me hubiese gustado que tuvieran un trasfondo apenas más marcado, a pesar de que se trate de escritos no muy extensos. 
 Lo bueno es que esas partes que me resultaron ambiguas o parecían dejar lagunas, podían ser llenadas con la imaginación lectora: ¿qué hizo tal personaje para cuestionarse tanto su existencia en este mundo?, ¿cuán premonitorio puede ser un sueño, sin contar que parte de la propia sugestión?, ¿por qué el azar puede arruinarlo todo, o es que el todo está escrito ya en alguna parte?.
 No quiero dejar de mencionar que se tocan temas interesantes, importantes y fuertes, si se quiere (un ejemplo de ellos es la dictadura militar argentina) con una especie de velo, pero se hallan latentes en cada relato. Incluso algo más banalizado y general, tan abarcativo como avasallante: la muerte. Pero también hubo relatos que me resultaron tan cotidianos que se me hicieron intrascendentes. No porque no tuvieran valor por sí mismos, sino porque no sentí que aportaran a la obra más que para no dejar un hueco visible allí donde iban. Pero lo digo con todo mi respeto a la autora, que es lo primero que leo de ella y no estoy acostumbrada a este tipo de escritura. 
 • Sobre la autora: Susana Grimberg es oriunda de la provincia de San Juan.  Psicoanalista, escritora y columnista,escribió notas para los diarios Página 12, La Nación, Primera Edición (Misiones), Diario de Cuyo (San Juan) y la revista Debate.
 Desde hace veinticinco años es colaboradora de Comunidades, periódico judío independiente.  Durante su carrera profesional investigó sobre el pensamiento judío y redactó más de 200 artículos sobre política, con el psicoanálisis como marco teórico de referencia. Sus contribuciones teóricas como psicoanalista fueron publicadas por la Escuela Freudiana de la Argentina.
 Posee una amplia trayectoria en radio: actualmente es programadora y conductora de “A la vuelta” en Radio Sentidos en la que habla sobre los malentendidos en la vida cotidiana, título del ensayo que publicará en el 2018. Anteriormente formó parte del equipo del programa “En la otra puerta” en radio.
Muchas gracias Kiako-Anich por enviarme el ejemplar. 

lunes, 15 de mayo de 2017

Reseña: Imperfectos de Cecelia Ahern

Título: Imperfectos (Flawed #1)
Autora: Cecelia Ahern
Páginas: 392

Editorial: Ediciones B
Sinopsis: Celestine North tiene una vida ideal. Es la hija y hermana perfecta; es apreciada por sus compañeros de clase y sus profesores; y es novia del encantador Art Crevan.
Cuando Celestine se enfrenta a una situación que la obliga a tomar una decisión impulsiva, rompe una de las reglas del Tribunal y se enfrenta a unas consecuencias que podrían dar un giro total a su vida. Podría acabar en prisión. Podrían marcarla. Podrían descubrir que es imperfecta.
       Tenía muchísimas ganas de conocer un poco más la pluma de esta autora. Y cuando vi la sinopsis de este libro, pensé seriamente en que debía leerlo. Hacía algunos meses que no metía mi nariz en alguna distopía, así que no quise dejar pasar la oportunidad.
 El libro plantea una sociedad dividida entre los perfectos y los imperfectos. Estos últimos son ciudadanos que han sido excluidos de cierta manera, por haber cometido errores sociales de índole ética o moral. Son previamente juzgados por un tribunal específico en El Día del Nombre, y luego marcados, para que el resto de las personas sepan lo que son. No son tratados como delincuentes ya que no van a prisión ni reciben una pena legal; sino que siguen viviendo entre el resto de los ciudadanos que ellos consideran “normales”, pero bajo distintas reglas. Como por ejemplo toques de queda, sectores exclusivamente destinados a ellos en supermercados, autobuses, etc. Tampoco pueden reunirse entre los que están en su misma condición, para evitar disturbios.
 La protagonista es Celestine North, y es el ejemplo ideal de la perfección: tiene calificaciones perfectas, es sumamente inteligente y una obsesionada con corregir todo error que sea capaz de percibir. Está de novia con Art Crevan, hijo del principal juez de El Tribunal, y sus ideologías son extremadamente definidas (o es blanco o es negro). Está completamente de acuerdo con el sistema, odia/teme a los imperfectos y no disiente con que sean marcados porque es todo lo que siempre le han enseñado. Lo ve como la manera en que la sociedad se limpia de los que rompen con el orden establecido. Cree fielmente en que la perfección existe, y seguir siendo perfecta y tener una vida perfecta son sus mayores aspiraciones.
 Todo cambia cuando un episodio hace que su mente se empiece a llenar de dudas, de muchas preguntas. Algo que la hace estar, por primera vez, del otro lado.
 Con respecto a los personajes…Celestine en un comienzo me pareció alguien bastante débil de mente, negadora, conformista –aunque de a poco fui menguando el filo-. Además de ser superficial y prejuiciosa. Podrán decir que es comprensible en esa sociedad tan autoritaria y llena de estereotipos, pero sí considero que no hacía falta tanta sumisión, si miro, por ejemplo a su hermana que es pocos meses mayor que ella. Juniper es más directa, dice lo que piensa sin demasiados rodeos, aunque eso esté en contra del pensamiento pre-establecido en el subconsciente colectivo. Me agradó mucho su carácter desde el inicio, aunque resultara un estorbo ante los ojos de todos.
“Cuando ves algo, ese algo no puede ser invisible. Cuando oyes un sonido, este nunca puede ser inaudible. Sé, sin asomo de duda, que esta tarde he aprendido algo que jamás olvidaré. Y ese aspecto de mi mundo que se ha visto alterado, nunca volverá a ser el mismo”. 
 Art no terminó de convencerme en ningún momento. Apenas salió en escena me pareció alguien demasiado ideal para ser verdad, al punto de que me resultó un personaje forzado y con actitudes que en ocasiones dejaban entrever otra cosa, algo oculto. Y hasta el final del libro que yo seguía sin estar convencida de si me caía bien o no. De si creía en lo que decía o no.
 Hay otros personajes como el padre y la madre de Celestine; el primero vendría a ser la figura de protector, de los que hablan lo justo y necesario, pero que lo da todo por su familia. Aunque al principio lo cierto es que no muestra ni un ápice de interés por nada, luego acabé amándolo. Su madre, bueno…un dolor de cabeza. En todo sentido.
 Ya avanzada la lectura mi opinión sobre la protagonista cambió por completo. No esperaba demasiado de ella, y tampoco me molestaba ni un poco en comprenderla, porque sencillamente me parecía una idiota. Hacia el final para mí fue como si me la hubiesen cambiado por otra: sentía compasión, empatía, hasta podría decir que me hallaba de su lado.
 La sociedad que nos presenta Cecelia está cargada de problemas que hoy en día no nos resultan para nada ajenos: los estigmas, las etiquetas, la marginalidad. Creo que va muy a fondo en ese aspecto en esta obra y que logra remover ese punto dentro del lector, sobre hacia dónde irá dirigida la humanidad mientras se guíe por la ambición, el egoísmo y la maldad. Todo el sistema que creó (que no es para nada simple) está explicado muy detalladamente, sin resultar pesado, para que nos demos una idea clara sobre cada pieza de ese rompecabezas.
 Sobre la narración debo decir que es increíble. El libro es muy adictivo, me lo terminé prácticamente en una noche. Los personajes te descolocan, yo desconfiaba de todos y cada uno de ellos. Y el desenlace no me decepcionó en absoluto; me dejó con ganas de una segunda parte, la cual va a ir acompañada de unas expectativas muy altas teniendo en cuenta lo arrasador que este primer volumen me pareció.
 Descubrí una faceta distinta de la pluma de esta autora, ciertamente igual de fresca pero con más acción, con más detalle a pesar de su ligereza. Creo que encontré un libro para recomendar el sitio por dónde empezar, a quienes no conozcan la maravillosa escritura de Ahern, tan trepidante como adictiva: anímense.
“No importa lo que hagas después de ser marcado, el estigma nunca puede ser borrado, lo llevarás hasta que mueras. Sufres las consecuencias de tu error por el resto de tu vida. Tu castigo sirve como recordatorio a los demás de que hay que pensar antes de actuar”.
4/5
¡Gracias a Ediciones B por enviarme el ejemplar!

miércoles, 10 de mayo de 2017

Reseña: Lazarillo de Tormes

Título: Lazarillo de Tormes
Autor: Anónimo
Páginas: 96

Editorial: Ediciones B (Bruguera)
Sinopsis: A simple vista, se trata de la autobiografía —que adopta la forma de una larga epístola a un personaje encumbrado, cuya identidad no se explicita— de Lázaro González Pérez, desde su niñez hasta la edad adulta, cuando se casa. Para escapar de la miseria, Lázaro se ve obligado a trabajar para distintos amos y narra en esa carta todas las peripecias por las que pasó.
De una amarga comicidad, el texto maneja una ironía sutil que desnuda la hipocresía de la sociedad del momento y se ensaña especialmente con clérigos y religiosos. Prohibida por la Inquisición y más tarde expurgada, recién en el siglo XIX se publicó de manera íntegra.
Texto fundacional de un género literario, el trabajo con el lenguaje, la mezcla de lo culto y lo popular, el uso de la parodia y la dimensión del personaje, que cambia y evoluciona, convierten al Lazarillo de Tormes en un clásico imprescindible.
       No tenía pensado leer este libro, pero por error llegó a mis manos así que dije ¿por qué no?.
 La historia está narrada en primera persona por el protagonista, quien comienza presentándose a sí mismo como Lázaro de Tormes, hijo de Tomé González y Antonia Pérez. Nos cuenta que ha sido apodado como Lazarillo de Tormes por haber nacido en ese río. Conocemos su vida desde que es pequeño hasta la adultez, y nos lleva de su mano a recorrer las aventuras -o desventuras- que le ha tocado vivir. Ha transcurrido la mayoría de sus años padeciendo el ser esclavo de diferentes hombres, y sobreviviendo a duras penas entre sobras de otros y maltratos de todo tipo. Aún así, la personalidad y picardía que posee lo hacen particularmente crítico de la época en que narra.
 Intenté informarme un poco antes de escribir esta reseña, partiendo de la base de que no comprendí prácticamente nada de lo que se cuenta en este libro. Muchos dicen que es una autobiografía, otros que es una carta (dudosa porque carece de destinatario, así como de la estructura de la narración epistolar), y muchas otras versiones que circulan acerca de lo que es esta obra anónima. Personalmente no lo sentí de ninguna de esas formas, más bien lo vi como un personaje creado por un autor -que desconocemos- para hablar de cierto lado oculto de muchas de las costumbres de ese tiempo.
 Cabe destacar que el escrito ha sido antiguamente prohibido por la Inquisición española, y más tarde expurgado. Esto quiere decir, que en primer lugar lo prohibieron, por tener contenido que incitaba a la herejía en la sociedad. Dichos pasajes constituían una amenaza para el catolicismo, incitando ideas sobre profanación, infidelidad, vulgaridad, lascivia, avaricia y libertinaje, entre otras. Más tarde, estos pasajes fueron eliminados, y se pudo publicar de forma íntegra recién en el siglo XIX.
 Partiendo desde el prólogo, el inicio es completamente desconcertante. La narración es muy rebuscada, mezcla formalidades de la época, y hasta lenguas muertas con expresiones absolutamente arcaicas al día de hoy. Hay ciertos matices poéticos y a su vez sagaces, sarcásticos (si les cuesta imaginárselo, piensen en lo que me costó hallarme en esa escritura).
  Tengo entendido que a muchos se los hicieron leer en las escuelas -cosa que a mí no-, y de verdad que no me visualizo a mí leyéndolo en esa etapa de mi vida, aún con demasiado esfuerzo de mi parte. En la obra yace una crítica cargada de mucha ironía y humor sobre la sociedad del momento, así como a la religión en sí misma. Se hace mención sobre los clérigos y su “no absoluta entrega a Dios”, de los pecados y de la hipocresía de los hombres (especialmente los miembros eclesiásticos).
“Y todo va de esta manera: que, confesando yo no ser más santo que mis vecinos, de esta nonada, que en este grosero estilo escribo, no me pesará que hayan parte y se huelguen con ello todos los que en ella algún gusto hallaren, y vean que vive un hombre con tantas fortunas, peligros y adversidades”.
 Además de que se tratan temas muy arraigados hace tanto tiempo atrás en la historia, también hay que tener en cuenta que el lugar en donde se sitúa no ayudó mucho a facilitarme las cosas. España en toda su extensión tiene maneras muy, muy típicas respecto del lenguaje utilizado, y si al día de hoy me cuesta comprender ciertas expresiones, piensen en la odisea en la que me sumí al intentar descifrar -porque eso hacía- las palabras utilizadas. En la narración se parafrasea mucho, y se recurren a metáforas que, por lo menos a mí, me resultaron de difícil asociación. Tanto en lo que respecta al lenguaje implementado, como al sentido de tales oraciones.
 La crítica en partes implícita, menosprecia a los eclesiásticos caracterizándolos como burladores, que se muestran devotos a Dios y a sus votos de fe, pero de manera oculta cometen hazañas, engañan a la gente y hasta se inventan milagros. Todo gracias a que al protagonista le ha tocado vivir entre ellos, y supuestamente pudo advertir actitudes inmorales que ante los ojos del resto pasaban desapercibidas. 
 Iba a ponerle menos estrellas de las que puse, debido a que la sensación que me quedó al terminarlo fue de desconcierto total. Lo cierto es que lo pensé un poco después de leer más el trasfondo de la narración y el contexto en que se sitúa, y lo valoré de otra forma. Aún así, no puedo darle más que tres porque sentiría que estoy siendo deshonesta conmigo misma, especialmente porque no lo disfruté, y su lectura fue tan densa para ser un libro tan corto, que sólo quería terminarlo enseguida. Ni hablar de las expresiones antiquísimas que maximizaron ese proceso de ralentización.
“Y cuando dábamos sacramento a los enfermos, especialmente la extremaunción, como manda el clérigo rezar a los que están allí, yo cierto no era el postrero de la oración, y con todo mi corazón y buena voluntad rogaba al Señor, no que le echase a la parte que más servido fuese, como se suele decir, más que le llevase de aqueste mundo”.
3/5
Muchas gracias a Ediciones B por enviarme el ejemplar.

miércoles, 3 de mayo de 2017

Reseña: El libro de Sarah (#1)- La fortaleza del tiempo, de Vicente García

Título: El libro de Sarah- La fortaleza del tiempo
Autor: Vicente García
Páginas: 512
 
Editorial: Océano
Sinopsis: ¿Qué harías si te encontraras por la calle con una persona idéntica a ti? ¿Y si ella, al salir huyendo, perdiera un móvil igual al tuyo con imágenes de sitios en los que apareces pero nunca has estado?
Así empieza para Sarah una aventura en la que nada es lo que parece, con el universo a punto de desaparecer, un enemigo diferente con un invencible ejército de Sombras y las devastadoras Torreformadoras, capaces de destruir civilizaciones.
       Este libro me entró por los ojos cuando lo vi como novedad. Y cuando lo tuve en mis manos, me enamoré perdidamente de su edición, con hermosos relieves en la portada y brillos y tornasoles por todas partes. Además de los inicios de capítulo tan bien cuidados.
 La protagonista se llama Sarah –o más precisamente Sarisha, pero sólo su padre la llama de esa manera-. Vivía en un barrio muy humilde de Londres, hasta que tuvieron que mudarse con su mamá (que es comisaria de policía) a la zona más céntrica de la ciudad, debido a un ascenso que esta última tuvo en el trabajo. Resultó algo muy bueno para su madre pero no para ella, ya que fue un cambio rotundo a toda su vida cotidiana.
 Sarah es una chica que escucha música gótica y viste siempre de negro, va a clases de defensa personal y es muy retraída con las demás personas. Por ello siente que no encaja en ningún lado, especialmente ahora que tuvo que cambiar de instituto y dejó a todos sus antiguos amigos atrás. Le encanta leer, aunque muchas veces se esconde para hacerlo en las escaleras de la biblioteca, ya que siempre la tratan como una friki, un bicho raro. A pesar de que ella es bastante escéptica, acaba absolutamente desconcertada cuando un episodio de lo más extraño hace aparecer una especie de “doble” de sí misma, alguien que viste y luce exactamente igual a ella. Y no tiene ni la menor idea del porqué. Al principio cree que le están jugando una broma de parte de sus amigos, pero con el transcurrir del tiempo se va dando cuenta de que hay demasiada exactitud en la otra Sarah, y cada vez se cruzan con más frecuencia, por lo que decide averiguar por sí misma de qué se trata. De esta forma tan extraña comienza el libro. Y es apenas un pequeño vistazo de todo lo que más adelante surgirá a raíz de esa aparición poco usual.
 Uno de los temas principales del libro son las realidades paralelas; la coexistencia de otros mundos además del nuestro. Aunque vi demasiados aspectos fantásticos muy similares a otros libros (y admito que al principio esto me irritaba demasiado, porque sentía que tenía deja vús constantes de lecturas anteriores), el autor toma de referencia y hace hincapié en una temática muy interesante como lo es el paralelismo, la cual no he visto muy explotada, al menos yo. Así que esto me resultó de lo más llamativo para querer avanzar página tras página.
 Otro punto muy destacable es la ambientación: Inglaterra es un lugar ideal para ensamblar matices góticos, tétricos y lúgubres con su clima tan ideal. Descontando que el mérito lo tiene por sí solo, si miramos la belleza de sus paisajes a lo largo y a lo ancho. 
“¿Qué pinto yo en todo esto? Porque si hay dos palabras que odio por encima de todo, y más después de ver Matrix o Star Wars, son elegido y salvador. Yo no soy ninguna de esas dos cosas, siempre me han dado igual las profecías y sé perfectamente que no estoy capacitada para llevar a cabo ninguna misión que supere pasar de curso en mi instituto. E incluso sobre ese punto tengo mis dudas”.
 Hay muchas referencias a libros, películas y bandas musicales juveniles, cosa que me encantó (aunque reconozco que por momentos me parecían excesivas, tornándose forzadas en cuanto las veía repetitivas o inconexas). Ejemplos podrían ser Los juegos del hambre, Harry Potter, El Señor de los Anillos, Crónicas Vampíricas, Las Crónicas de Narnia, etc. Al igual que  de personas ilustres/autores reconocidos como Neil Gaiman o Julio Verne. Creo que esto ayuda a que el lector se sienta más familiarizado a la hora de leer, pero también pienso que puede resultar molesto si se abusa de ello como recurso para acercarse más, transformándose en un obstáculo entre el espectador y la historia que se quiere contar.
 Respecto a los personajes…la verdad es que la incredulidad de Sarah por momentos la volvía alguien irritante, al punto de pasar la línea de la falta de respeto, de alguna manera, hacia lo desconocido. Mostrándose soberbia, superior, solo por sentirse ajena a todo. Pero, hacia el final terminó agradándome más, ya que salió un poco de los estereotipos en los que aparentemente estaba en un comienzo (esa típica chica que se cree “especial” por ser una mezcla de dark-antisocial-amoleeryelheavymetal).
 El ritmo de la lectura no es lento, pero está cargado de bastantes descripciones –o más bien, explicaciones de los hechos que son largas, y por momentos, densas –.  Aunque ciertamente es un requisito imprescindible el que el autor nos brinde la información necesaria para comprender el complejo mundo que crea. En éste hay gran presencia de ciencia ficción, deslizándose de la línea de la fantasía pura, por momentos. Me gustó bastante esta mezcla que no pregonaba de tecnología exageradamente inimaginable, ni escenas patéticas. De hecho se le daba a todo un toque antiguo, un mundo cuyo tiempo y espacio corre de manera totalmente distinta al nuestro.
 La idea está muy bien planteada, aunque en ocasiones ciertas acciones me resultaban previsibles. Lo que no me esperaba del todo era el final, que me dejó con mucha intriga por conocer qué pasará en la continuación. Creo que aunque al autor le falte pulir varios aspectos, va encaminado a crear una saga plagada de fantasía y con muchas aventuras.
“–El valor en parte se lleva dentro y en parte las circunstancias nos obligan a desarrollar. ¿Cómo saber si se tiene cuando no se ha tenido oportunidad de comprobarlo? El valor se determina cuando se emplea en ocasiones que merecen la pena, no en el día a día. ¿Cómo defines el valor? No deberías confundirlo con la temeridad, que es su hermana tonta”.
4/5
¡Muchas gracias a la editorial por cederme del ejemplar!

lunes, 1 de mayo de 2017

Reseña: Escuela de sangre de Max Rhode

Título: Escuela de sangre
Autor: Max Rhode
Páginas: 304

Editorial: Ediciones B
Sinopsis: Una isla solitaria. Una cabaña de madera amoblada como un aula. Una escuela donde se enseña a poner trampas, dar caza a seres humanos y matarlos.
Simon y Mark son incapaces de imaginar algo más horroroso que tener que trasladarse de Berlín, la metrópolis, al páramo de Brandeburgo. Lo único que los adolescentes esperan, con enorme expectación, son seis semanas de vacaciones de verano, pero su padre les juega una mala pasada. Los ha inscrito en una escuela muy especial, situada en medio de una isla boscosa y solitaria. En ella se enseñan las mismas asignaturas que en el infierno…
      ¡Hola! Ya pasaron varios días desde que subí mi última entrada en el blog, y lo cierto es que por problemas de salud me tuve que aislar un poco de todas mis actividades, muy a mi pesar. Pero créanme que era necesario, ya que apenas podía conectar dos neuronas, ni siquiera tenía ánimos de leer, con eso les digo todo. De a poco voy mejorando –o eso creo-, y qué manera más propicia para componerme que reseñar mis lecturas. No hay nada que me guste más. Así que aprovecho este pequeño tiempo libre para dispersarme un poco...
 Estaba muy ansiosa por leer este libro. Tuve el placer de conocer previamente la pluma del autor y la verdad es que me había dejado muy conforme. Por si no lo saben (si es que alguno es medio colgado), Max Rhode es el seudónimo que usa Sebastian Fitzek en esta obra.
 El libro comienza con el relato en primera persona de Simon Zambrowski, contando sobre cómo su padre había cambiando de repente, pasando de ser un hombre vivaz y generoso, a ser alguien desagradable, malvado y agresivo. Todo empieza con el traslado de toda la familia desde Berlín al distrito de Oder-Spree, Brandeburgo, luego de que la empresa maderera de su padre quiebre y lo llevase a la ruina. Ese cambio brusco –aparentemente sin razón- llegó a su punto máximo cuando Vitus, su padre, decide llevar a Simon y Mark –su hermano mayor- a una “escuela”, pero que no es precisamente del tipo al que ellos asistían antes de las vacaciones de verano. La misma consiste en una cabaña amueblada como si fuese un aula, ubicada en una isla desierta y boscosa, y lo que Vitus pretende que sus niños aprendan allí, no es para nada convencional. Ahí yace la parte más terrorífica de esta historia.
 El inicio del libro es excelente, con una narración plagada de detalles exquisitos que enganchan al lector de una manera increíble. Desde el primer capítulo ya encontré todo lo que necesitaba para perderme en sus páginas: un relato muy, muy oscuro, con descripciones magníficas de momentos tortuosos de la vida de los personajes. Pero lo que hizo dar el salto de lo dramático a lo que sería una verdadera novela de terror, es, además del halo de misterio y la crudeza en la narración, la maldad y el miedo que tan bien introduce el autor en cada línea. Además, la cantidad de páginas es bastante exacta, ya que no es un libro ni muy corto ni muy largo; y los capítulos son súper breves –cosa que saben que adoro profundamente, y más aún en este género- lo que desemboca en una lectura sumamente ágil y ligera.
 “Cuando nos unimos a él nos indicó que dejáramos nuestro equipaje delante de la cabaña, se quitó la manguera de la cintura y abrió la puerta.
 –Sed bienvenidos al lugar más importante de vuestra joven vida –dijo en tono patético.
 Al entrar no podíamos creer lo que vimos, pues lo que nos aguardaba en el interior de la cabaña era al mismo tiempo tan normal como absurdo, y durante un momento no supimos si deberíamos reír o asustarnos.
 Papá no tardó mucho tiempo en decidir por nosotros”.
 Las escenas en que los personajes estaban expectantes –o mejor dicho, muertos de miedo-, sus sentimientos de pánico y desazón traspasaban el papel y se volvían casi tangibles. Al igual que los giros en la trama, que son un punto muy importante, ya que no me resultaron para nada previsibles. En más de una ocasión me sorprendí viéndome desplazando mis hipótesis inmediatas a una escena, porque no habría manera de esperar lo que sucedería luego.
 Los personajes están perfectamente perfilados para una novela de este estilo. Desde los niños, con un rol imprescindible en la trama, con papeles bastante esperables pero actitudes realmente sorprendentes. Simon, el menor, es el más osado y valiente, un poco más impulsivo que su hermano, Mark, que es más bien precavido y por momentos indiferente a algunas circunstancias. Se llevan muy bien, y tienen un año de edad de diferencia. Por otro lado, su madre, es un ser  bastante típico: sumisa y callada, sin intervenir demasiado en ningún asunto, por ende, con poco protagonismo en el desarrollo de la historia. No aparece en muchos diálogos, lo que no nos permite conocer mucho de ella. Finalmente, el padre, está creado para desconcertar, sorprender y diría que hasta asustar a los lectores. Es el personaje más fundamental, y poco puedo decir de él sin spoilear algo verdaderamente importante.
 Claro que hay otros más bien secundarios, como Peter el Tartamudo, que aparecen a dar algunas luces, o a sembrar enigmas dependiendo de las circunstancias. Su personalidad está bien plasmada y nítida, tanto que me pude recrear visualmente cada uno de sus rasgos. Me gustó mucho cómo se iban introduciendo otros personajes a medida que avanzaba la lectura, pero sin resultar insulsos ni de relleno, aportando lo necesario para ser relevantes.
 Son tantas las sensaciones que me produjo este libro, que no podría mencionarlas todas sin dejarme algo olvidado por el camino. Lo sintetizaré del siguiente modo: fue como ver una alucinante película de terror, pero aún mejor que eso.
 Hacia el final todo se fue tornando cada vez más intenso. Los nervios que me producían las últimas escenas, de verdad que no hay manera de que pueda transmitírselos. Y llegado el desenlace, todo tuvo su cierre perfecto, o casi. Porque hay una pregunta que me quedó dando vueltas respecto de un personaje en particular, pero eso ya será más minuciosidad mía. Y los agradecimientos, un detalle que hace a la esencia del mismo autor, siempre distintivo en todo: insuperables.
“Lo comprendo, de verdad. Si usted aceptara que le estoy contando la verdad, también se vería obligado a aceptar que el Mal existe y que al final el Mal siempre sobrevive, como una cucaracha después de un holocausto atómico. Vaya, lo siento, pero me temo que es exactamente así”. 
5/5
¡Muchas gracias a Ediciones B por enviarme el ejemplar!

jueves, 13 de abril de 2017

Reseña: Ladrona de libros de Markus Zusak

Título: Ladrona de libros
Autor: Markus Zusak
Páginas: 542

Editorial: Penguin Random House (Lumen)
Sinopsis: Liesel es una niña alemana que vive en un pequeño pueblo cerca de Münich con sus padres adoptivos. Durante los peores años del nazismo, su pasión por la lectura la ayuda a refugiarse en las historias de los libros que roba de donde puede. Esa vehemencia por leer termina salvándole la vida.
 Ladrona de libros es una novela entrañable, una historia hermosa e inolvidable para todas las edades. 
       Ya perdí la cuenta de cuánto tiempo llevaba este libro en mi estantería juntando polvo. La verdad siempre posponía su lectura por una cosa u otra, pero por suerte, me animé a darle su gran y merecida oportunidad. Y superó mis expectativas de una manera increíble.
 El libro está ambientado en la Segunda Guerra Mundial, y tiene como protagonista a Liesel Meminger, una niña que vive en un pueblo cerca de Münich. Se encuentra sola en el mundo: su madre la ha abandonado, y cuando creía que todo estaba perdido, fue a parar con una familia adoptiva de Himmelstrasse (Molching).
 Sobre esta escabrosa base se desarrolla la trama: un ambiente bélico, la época del Führer, la incontable cantidad de judíos muertos, una niña entre tantas, con un toque de lo que parece ser suerte al caer junto a unos padres asombrosos...pero que no deja de ser trágico por la época en que vive, y particular, por cómo lo atraviesa: robando libros cada vez que ve una oportunidad. Aunque ello le cueste la comida del día.
 Sabrán algunos -y sino, les cuento ahora- que el tema de la Alemania Nazi es de los que más curiosidad e inquietud me generan. He visto cientos de películas, libros y sus respectivas adaptaciones, ensayos, relatos...y no ha habido ni una vez en la que no me haya invadido la sensación de desasosiego, de desesperación. Y este caso no fue la excepción.
 La particularidad de esta historia es su narradora: La Muerte. Con su personalidad desinteresada, engorrosa e insensible (tanto como sólo la muerte puede serlo), nos va relatando a través de las páginas, innumerables sucesos en los que se va llevando almas. Almas por aquí y almas por allá. No siempre aparece en el momento justo, en muchas ocasiones, de hecho, se ha visto mal posicionada y su arribo ha sido apresurado. En estos casos se pegaba la vuelta y volvía más tarde (días, semanas, meses, hasta años), porque claro, a todos nos llega la hora, ¿no?.
 El hecho de que la narradora sea la Muerte me ha encantado. Pensaba que por ello, aunque rebosara de originalidad, iba a resultarme insuficiente. Porque este tipo de historias, creo yo, se transmiten mejor si se cuentan en primera persona. Pero el autor logra, a través de esta intermediaria, que conozcamos al pie de la letra cada sentimiento de la protagonista. Incluso hasta se atreve a contarnos sobre la Muerte misma, cómo es y qué es lo que piensa sobre cada ser humano que viene a buscar para cruzar al otro lado.

 Respecto de los personajes, es para hablar largo y tendido. Liesel me pareció una niña de una tenacidad (al principio) muy latente. ¿Por qué latente? En realidad es algo que no se deja ver sino hasta más avanzado el libro. Porque al comienzo aparece lloriqueando porque es alejada de su madre, se presenta ante una familia desconocida y no comprende bien el mundo al que se enfrenta. Con el correr del tiempo esa inseguridad va menguando, y se ve minada por un descaro casi triunfal. A pesar de ello, es alguien a quien la vida no se lo ha puesto nada fácil, por lo que sufrí con ella en cada página, y me lamenté mucho por cada cosa terrible que le tocó vivir. Lo que más puedo rescatar de esta protagonista en especial, es que tiene una capacidad sobrehumana de valorar. Sí, valorar. Cada palabra, cada momento, cada detalle, cada persona. Quizás el contexto ayude un poco a que exista esa tendencia, pero lo destaco por sobre todas las cosas porque, entre toda la gente, no era algo muy común. No olvidemos que se trata de un momento de la historia en donde estas familias (en medio de la guerra, claro) vivían hacinadas, con hambruna, miedo y sin saber cuándo llegaría su fin.
 Hans Hubermann es mi personaje favorito del libro. Realmente adoré cómo el autor creó un ser tan entrañable, tanto, tanto que pudiera traspasar las páginas e inundarme con su bondad y transparencia. Podía palpar con claridad y respirar a todo pulmón su belleza interior, y por sobre todo las carencias que traía consigo. Lo más increíble es cómo a pesar de ello siempre supo salir adelante. Con su afán de liar cigarrillos, las escasas oportunidades de trabajar pintando alguna que otra ventana, y su manera de darlo todo, aún teniendo nada y menos que nada. Porque es un alma noble, y porque ama a su hija. Desde que Liesel llegó a su vida la trató como si fuese su hija biológica, jamás hizo diferencia alguna respecto de su origen. La acompañó en sus noches más terribles, le tocó melodías que calmaban su desazón y le enseñó todo lo poco que pudo aprender. Y para ella significó el mundo entero. Paciente, y con todo el peso de los años en su mirada, tan triste y aún así llena de amor para dar. No puedo más que encariñarme con un hombre así. 
“Por encima de todo, la ladrona de libros ansiaba volver al sótano a escribir o a leer su historia una vez más. Ahora que lo pienso, sin duda se le veía en la cara. Se moría de ganas de reencontrar esa seguridad, ese hogar, pero era incapaz de moverse. Además, el sótano ya no existía. Era parte del paisaje devastado”. 
 Rosa Hubermann es más bien todo lo contrario que su esposo. Aunque ama a Liesel, tiene un modo distinto de demostrarlo. La trataba de manera distante y siempre le daba órdenes (incluso a veces le atestaba algún que otro correctivo). Pero a pesar de su carácter, la adoraba. Es la clara evidencia de esa clase de personas que tienen una  forma de ser muy dura, que se ha forjado a lo largo de los años, y que por alguna razón necesita seguir allí: inamovible, incorruptible, arrolladora. Para sobrevivir de alguna manera a los obstáculos que la vida les va metiendo en el camino.
 Hay tantos otros personajes que podría destacar: Rudy Steiner, Ilsa Hermann, Max Vandenburg. Max. Tanto o más importante que la protagonista misma de esta obra. De su mano vamos a conocer historias paralelas, que nos dejarán pensando y nos regalarán una que otra enseñanza. Creo que es un pilar fundamental para que el desarrollo del libro se diera de tal forma. Y también sufrí mucho por él. Creo que fue el más desdichado de todos (literalmente, de todos), y su historia me tocó el corazón.
 Por momentos la narración se me hizo tediosa, y es por eso que le bajé un punto a pesar de que me encantó el libro. Creo que se debió a ese ritmo constante en que el autor narraba. Un ritmo que si bien no decae, tampoco sube en ningún momento. Y no es que sea malo, pero es justamente lo que hizo que tardara mucho más de lo normal en concluir la lectura. Por momentos me molestaba porque los acontecimientos seguían una línea predecible, y de esto quiero hablar un poco. Al comienzo del libro ya sabemos lo que pasará al final (obviamente no lo diré) y eso condiciona de alguna manera al lector, desde mi punto de vista. Aunque los hechos puedan resultar obvios, creo que hubiese sido mejor irlos descubriendo a medida que avanzaban los capítulos, en lugar de toparme de lleno con una revelación semejante apenas iniciar. 
 El final se puede decir que tiene varias partes. No sé si pueda explicarlo de manera comprensible pero lo intentaré: sólo una de esas partes fue la que me descolocó. Es decir, me parecieron todas tristes, pero sólo una me dejó como: “¿qué?”. Y es que me pareció poco creíble. No voy a decir más que eso. El resto creo que si bien fue devastador, tuvo su merecido lugar. Era algo esperado y percibí cierto tacto en la narración, una especie de cordialidad para no despedazar nuestras almas de manera tan cruda. Aún así me quedo con la esencia del libro, que está clarísima desde la primera página. Y con los personajes increíbles que Zusak creó, para hacernos erizar la piel en cada diálogo.
 La parte bélica en sí la sentí muy marcada en cada página. No tanto en territorio de combate, sino más en las vivencias de los alemanes: fueren del Partido Nazi o Judíos. Es algo descomunal cómo había tantas ideas arraigadas en la sociedad, cómo una voz podía imponerse por sobre tantas y cómo las palabras tenían una fuerza avasallante. 
“Papá tiene las mejillas surcadas de arrugas que parecen dibujos y no sé por qué, pero cuando las veo siento ganas de llorar, aunque no por tristeza o porque me sienta orgullosa, sino porque me gusta cómo se mueven y cambian. A veces pienso que mi padre es un acordeón porque oigo sus notas cuando me mira y sonríe y respira”.
 Esta última cita que les dejo, rompió mi corazón. Tanto que me hizo llorar, cosa que no hice ni en las partes más desgarradoras del libro, ni tampoco en el final. Creo que debe ser porque empatizo mucho con los vínculos paternales que se desarrollan en los libros y películas. Es una especie de sentimiento que escapa de mi voluntad: simplemente amo ver un padre con su dignidad en su esplendor, desviviéndose por un hijo, que es lo más preciado que puede existir. Dicen que con una madre se crea el lazo más fuerte de la vida. Yo digo que con ambos padres se puede crear un lazo de igual fortaleza. Un lazo indestructible, que sobrepasa todo tiempo y distancia, y que no tiene absolutamente nada que ver con la consanguineidad. 
 Ladrona de libros es una historia que deja muchísimos mensajes. Está en cada uno ver hacia donde direcciona el aprendizaje. Sin dudas una gran recomendación para conocer una historia entre muchas, desde otra mirada.

4/5

martes, 11 de abril de 2017

Reseña: Memoria de cristal de Cecelia Ahern

Título: Memoria de cristal
Autora: Cecelia Ahern
Páginas: 368

Editorial: Ediciones B
Sinopsis: ¿Qué pasaría si solo tuvieses un día para descubrir quién has sido en realidad?
Cuando Sabrina Boggs encuentra por casualidad unas misteriosas pertenencias de su padre, descubre una importante faceta de su vida cuya existencia ignoraba.
Su vida cotidiana, hasta entonces rutinaria, sufrirá una ruptura inesperada al revelársele los secretos del hombre a quien creía conocer, así como recuerdos, historias y gentes de las que nada sabía. De la noche a la mañana, su vida y cuanto la rodea cambiarán por completo.
       Después de pasar una semana bastante alejada de este rinconcito, voy a empezar a ponerme al día con las reseñas que tengo sin terminar, y que tantas ganas tengo de compartir (realmente son mi descargo). Esta en particular me costó mucho hacerla, y quiero contarles por qué. Leí hace bastante tiempo una obra de esta autora -Donde termina el arco iris- y me gustó muchísimo su manera de escribir, por lo que tenía ganas de adentrarme en otro de sus títulos. 
 Memoria de cristal tiene como protagonista a Sabrina Boggs, una mujer de treinta y dos años que es salvavidas en la piscina de un hogar de ancianos, desde hace aproximadamente siete años. Tiene tres hijos que adora con su alma, pero que la dejan muerta de cansancio debido a su constante hiperactividad. No suceden muchas cosas muy a menudo en su lugar de trabajo, el cual se limita a estar sentada vigilando los abuelos para que no se peleen o empujen, o en el peor de los casos, se ahoguen. En ese sitio no está permitido prácticamente nada, y es muy raro que acontezca algo fuera de lo esperable. Básicamente lo que le sucede a ella es que está aburrida de su vida, de su rutina, y se encuentra en un momento en el que no se siente satisfecha con todo lo que ha logrado en los últimos años: el trabajo, su esposo e hijos. Se pregunta si eso es realmente lo que siempre anheló.
 Sabrina es muy nerviosa. Le cuesta respirar en tierra firme porque la natación le hizo acostumbrarse a aguantar la respiración, a manejarla de otra forma. Tiene trastornos de ansiedad y hasta por momentos ataques de ira prácticamente irrefrenables. Fergus, su padre, padece varios problemas de salud, y esconde muchos secretos de su pasado. Él será el eslabón fundamental para el descubrimiento que hará la protagonista, por el cual su mundo tenderá a un desequilibrio paulatino. Todo va a comenzar con la llegada de una caja con pertenencias de su padre, la cual contendrá recuerdos y vivencias de algo que él nunca se atrevió a compartir con su familia. 
 No sé cómo empezar a contar lo que pienso de este libro. Creo que es mejor que aclare que realmente esperaba más, mucho más de él. Quería que me guste más que nada en la vida. Si bien la sinopsis no es la más llamativa, había un misterio que me incitaba a leer la obra, eso sumado a las referencias de la autora, hicieron subir mis expectativas por las nubes.  
“Tengo una habilidad especial para recordar cosas que la gente olvida, y ahora sé algo importante acerca de papá que él se guardaba para sí y que ha olvidado. Hay cosas que queremos olvidar, cosas que no podemos olvidar y cosas que se nos olvidó que habíamos olvidado, hasta que las recordamos. Ahora hay una nueva categoría. Todos tenemos cosas que nunca querremos olvidar. Y todos necesitamos una persona que nos las recuerde, por si acaso”.
 Al comienzo me pareció que las cosas se tornaban demasiado triviales, poco prometedoras. Al pasar las páginas pude notar lo que en verdad me molestaba de la novela, lo que constituía la principal falencia, y es que no sucedía nada interesante. Eran capítulos y capítulos que pasaban sin más, y los personajes reaccionaban de forma exagerada a acontecimientos de lo más corrientes. 
 Me desconcertó que, siendo una parte tan importante en la vida de la protagonista, no se les haya dado relevancia a sus hijos. No sabemos nada de ellos, ni siquiera aparecen en escena, lo cual dificulta bastante el hecho de que empaticemos con el cansancio mental que le producen. Es algo que se me hizo inevitablemente raro; los nombraba de vez en cuando (unas dos o tres veces en todo el libro), pero pasaba totalmente de ellos cuando hacía una revisión completa de su vida. Me era imposible conectar con sus sentimientos, tanto hacia su familia como hacia sí misma. Qué era eso que tanto atormentaba sus días, que no la dejaba respirar, pensar, relajarse. 
 Sabrina me resultó un personaje débil, inconsistente, que siente que camina siempre por una cuerda floja cuando en realidad se está ahogando en un vaso de agua. Creo que caía en una dramatización constante que hacía incomprensible su accionar, y la justificación que le daba a ello. Siento que la autora podría haberle sacado más provecho, por lo menos demostrando que le importaba algo de lo que la rodeaba, que no vivía solamente porque el aire es gratis. Lo que sí podría rescatar es que produjo cierto cambio en la relación con su padre, eso me agradó de cierta manera. 
 Sobre el “enigma”, lo cierto es que se le dio mucha cuerda, para que al final sea algo tan llano y poco sorprendente que me decepcionó por completo. No terminé de comprender lo que la autora quiso plantear en esta novela. La manera en que está narrada es bastante confusa, con cambios de narrador sin previo aviso y de manera abrupta, muchos de ellos inoportunos y que no hacían más que entorpecer la lectura. El ritmo era bastante lento, y por momentos se estancaba ya que la autora se detenía demasiado en cosas intrascendentes.
 El foco hacia el que se dirige el desenlace es bastante extraño y confuso, no me sorprendió para nada y me dejó con ganas de más. Sin contar que nunca se explica nada de esa “habilidad especial” que posee la protagonista para recordar, queda todo en la nada. 
“Me gusta mucho mi trabajo, pero últimamente he estado ansiosa. Yo no sé qué es exactamente lo que creo que debe suceder en mi vida, o lo que espero que suceda. No tengo sueños ni metas particulares. Quería casarme y lo hice. Quería tener hijos y los tengo. Quería ser salvavidas y lo soy. Aunque, ¿no es ese precisamente el significado de sentir un hormigueo de impaciencia? Pensar que hay hormigas dentro de ti cuando no las hay”.
2/5
¡Muchas gracias a Ediciones B por enviarme el ejemplar!

domingo, 9 de abril de 2017

Novedades de abril: Ediciones B Argentina

     ¡Buenas! Hace casi una semana no publicaba nada en el blog, estuve viajando a mi ciudad, organizando y leyendo también. Tengo varias reseñas programadas, pero les debía esta entrada así que allá vamos. Ya re contra están en librerías las novedades de Ediciones B Argentina de este mes, pero por si queda algún colgado (admito ser una de esas jaja), les muestro algunas a continuación.