¡Hola a todos los que me leen! -y a los que no, porque hoy estoy feliz-. ¡No saben lo hermosa que es la edición de este libro! Es una de las joyas de mi estantería gracias a su belleza. Les adelanto que me gustó muchísimo, más allá de su formato, porque me hizo partir de la risa jaja.Título: Dead Doll
Autora: Mónica B. Brozon
Páginas: 394
Editorial: Ediciones B
Sinopsis: Daniela es guapa, cool y medio frívola. Una mañana despierta y lo último que recuerda es su fiesta de fin de curso. Pero todo es rarísimo: su familia es distinta, la llaman por otro nombre y, cuando se ve en el espejo, se lleva una sorpresa de pesadilla. Sin embargo, no está en una pesadilla, sino en un extraño lío que debe resolver. Durante ese proceso, aprenderá que el interior de la gente no siempre coin cide con su apariencia. Por si fuera poco, para guiarla en este viaje insólito tendrá una compañera muy peculiar: su propia muerte
El libro trata sobre Dan, una joven que despierta en una situación súper extraña: está en un cuerpo que no es el suyo. ¿Y en qué contexto?, luego de la fiesta de fin de curso quedó supuestamente inconsciente por consumir demasiado alcohol y además ocurrió un grave accidente. Esta extravagante circunstancia empeora cuando ella se enfrenta con su muerte, sí, su muerte. Que la acompañará durante todo el desarrollo de la trama, pero de una manera muy peculiar.La historia está contada mediante herramientas muy características: el humor, las expresiones y el doble sentido. La narración es muy coloquial, y la predominancia de diálogos hace que la lectura sea muy llevadera. Además, las imágenes que hay al finalizar la mayoría de los capítulos son muy divertidas y hablan mucho por sí mismas. Fueron de las cualidades que más adoré en esta obra.
En su estructura narrativa, la autora utiliza términos propios del lenguaje juvenil actual. Como es mexicana, algunos me resultaron menos familiares que otros, pero en general entendí todo sin problemas relacionándolos con la situación.
La protagonista se me hizo por momentos chocante, pero entendía que era su función en la trama la de aplicar sus aires de grandeza. Y puesto que con el tiempo evoluciona considerablemente, incluso llegué a quererla.
"No puedo llamar por teléfono porque, por supuesto, no me sé ningún número; están muertos de risa en mi iPhone (si es que él sí sobrevivió al tonto accidente). Ahí tengo todo, mis contactos, mis contraseñas del mail, del Facebook, de todo. Es lo malo de ya no aprenderse nada de memoria, que luego te mueres, pierdes tu smart, resucitas en otro cuerpo y no tienes manera de comunicarte con nadie".Daniela no entiende por qué la señora que dice ser su mamá la llama por otro nombre -y también por qué es tan melosa- ni por qué razón está al lado de una enfermera. Todos actúan muy raro, pero al comienzo no se da cuenta de que en realidad ella es la que actúa diferente.
Cuando se mira al espejo, el mundo se le cae a los pies. Se da cuenta horrorizada de que no es su cara bonita la que se refleja, sino la de otra persona. Que por cierto, para su desgracia, es todo lo puesto a ella; que es refinada, hermosa y con carácter fuerte. Desde ese momento su vida comienza a ser la de otra persona, aunque en el fondo ella siga siendo la misma. Conforme avanza la lectura Dan se arrepiente y aprende muchas cosas, se equivoca en muchas otras, pero al final todo le sirve para algo y encuentra una explicación a lo que le sucedió.
Hay varios personajes que me gustaron mucho, por ejemplo su familia de ahora, en especial su hermanito Kiwi -¿no es un amor el sobrenombre?- Y como en toda lectura, otros que no me gustaron tanto, como su mejor amiga Natis. Aunque su forma de creerse superior pudiera resultar molesta, la autora merece mis felicitaciones porque llegué a establecer un vínculo con todos los personajes. Además que la base sea humorística ayuda de sobremanera a que el humor negro toque temas complejos u oscuros sin que eso nos resulte molesto.
Los comienzos de capítulo armonizan totalmente con el resto de la estructura, al igual que las ilustraciones; que como se habrán dado cuenta, elegí algunas de las que más me gustaron para esta entrada -pueden hacer click en ellas para verlas mejor-. Otra cosa que amé fue que se incluyeran citas de personas ilustres -filósofos, escritores, cantantes- que se relacionaban con el capítulo en cuestión y se plasmaban al inicio de uno y cada uno de ellos.
En fin, me gustó mucho este libro y me sacó más de una sonrisa, así que lo recomiendo mucho si quieren distraerse una tarde con una lectura alegre y ligera. Sus casi cuatrocientas páginas se leen en un abrir y cerrar de ojos.
¡Muchas gracias a Ediciones B por el ejemplar!





















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